La senadora del PRI, Carolina Viggiano Austria, lanzó una dura crítica contra Morena durante la sesión de la Comisión Permanente del Congreso de la Unión, al cuestionar la actuación de la mayoría legislativa y advertir sobre lo que consideró un debilitamiento de los contrapesos institucionales. La legisladora sostuvo que una mayoría parlamentaria no puede utilizar su fuerza política para modificar, interpretar o aplicar las normas constitucionales de acuerdo con sus intereses coyunturales.
“Morena no tiene visión de Estado, tiene visión de agandalle”, afirmó Viggiano, al acusar al partido en el gobierno de haber convertido en una práctica recurrente el hecho de “torcer la Constitución” cuando las disposiciones legales representan un obstáculo para sus objetivos políticos. La priista advirtió que el ejercicio del poder requiere límites y que ninguna mayoría, por amplia que sea, puede colocarse por encima de la Constitución y de las instituciones.
La intervención de la senadora se produjo en el contexto de la discusión y aprobación de la renuncia de Mónica Soto Fregoso como magistrada del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF). La Comisión Permanente aprobó la dimisión con 26 votos a favor, cinco en contra y cinco abstenciones, en una decisión que generó cuestionamientos entre legisladores de oposición.
Para Viggiano, la salida de Soto no debe analizarse únicamente como una decisión personal de una magistrada, sino dentro del escenario institucional que enfrenta el país, particularmente ante la cercanía de las elecciones de 2027. La senadora planteó que los órganos responsables de garantizar la legalidad de los procesos electorales deben contar con legitimidad, autonomía e independencia suficientes para resolver las controversias que pudieran presentarse.
La priista cuestionó que la mayoría legislativa pueda utilizar su número de votos para tomar decisiones que, desde su perspectiva, modifican el equilibrio entre los poderes y reducen los mecanismos de control institucional. Sostuvo que el verdadero sentido de la democracia no consiste únicamente en que una fuerza política obtenga una mayoría electoral o parlamentaria, sino en que esa mayoría tenga la responsabilidad de respetar las reglas que permiten la convivencia democrática.
“El poder necesita límites, porque una mayoría sin frenos termina confundiendo gobernar con hacer lo que se le da la gana”, afirmó Viggiano, al advertir que la concentración del poder representa un riesgo cuando desaparecen los contrapesos capaces de revisar las decisiones de quienes gobiernan.
La legisladora priista sostuvo que la Constitución debe ser el límite para todos los actores políticos, independientemente del partido al que pertenezcan o de la posición que ocupen dentro de las instituciones. En ese sentido, consideró que las reglas constitucionales no pueden modificarse o interpretarse de manera selectiva para favorecer a una determinada fuerza política.
El debate adquiere una dimensión adicional rumbo a 2027, año en el que se celebrarán elecciones federales y locales de gran relevancia. Para la oposición, la integración y funcionamiento de las instituciones electorales será determinante para garantizar certeza en los comicios y resolver cualquier controversia que surja durante el proceso.
Viggiano sostuvo que, ante ese escenario, México necesita fortalecer sus instituciones y no debilitarlas. Desde su perspectiva, el Tribunal Electoral debe mantener las condiciones necesarias para actuar como árbitro en las disputas electorales, sin que sus decisiones o integración queden sujetas a intereses partidistas.
La postura de la senadora se suma a los cuestionamientos que el PRI y otras fuerzas de oposición han expresado respecto de las reformas institucionales impulsadas por Morena y sus aliados. Los partidos opositores han advertido que la concentración de facultades y la reducción de contrapesos pueden afectar la división de poderes y la autonomía de instituciones fundamentales.
En contraste, la mayoría legislativa ha defendido su derecho a impulsar las reformas y decisiones que considera necesarias, respaldada en la legitimidad obtenida en las urnas. La discusión refleja así una diferencia de fondo sobre los alcances de una mayoría parlamentaria: mientras Morena reivindica su mandato electoral para avanzar en su agenda, la oposición insiste en que ese mandato debe ejercerse dentro de límites constitucionales y con respeto a los contrapesos.
Viggiano llamó a los legisladores oficialistas a considerar que las reglas que hoy favorecen a una mayoría política pueden convertirse mañana en las mismas reglas que deberán enfrentar cuando cambien las condiciones del poder. Desde esa perspectiva, señaló que una visión de Estado consiste en construir instituciones y normas que funcionen independientemente de quién gobierne.
La senadora priista sostuvo que la defensa de la Constitución no debe entenderse como una postura partidista, sino como una responsabilidad de todos los representantes populares. Advirtió que permitir que una mayoría pueda modificar las reglas cada vez que éstas le resulten incómodas genera incertidumbre y debilita la confianza ciudadana en las instituciones.
Con su intervención, Carolina Viggiano colocó nuevamente en el centro del debate legislativo la disputa por los límites del poder, la división de poderes y la autonomía de las instituciones electorales, en un momento en que las fuerzas políticas comienzan a preparar sus estrategias rumbo a 2027.
Para la senadora del PRI, el desafío consiste en evitar que la mayoría parlamentaria confunda la legitimidad obtenida en las urnas con una autorización para actuar sin contrapesos. Su advertencia es que una democracia sólida no se construye únicamente con mayorías, sino también con instituciones capaces de limitar al poder y garantizar que la Constitución sea respetada por todos.

