El presidente nacional del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Alejandro Moreno Cárdenas, informó que concluyeron los Foros Regionales de Seguridad y Paz realizados en Baja California, Jalisco, Yucatán y Nuevo León, encuentros en los que especialistas, organizaciones de la sociedad civil, ciudadanos, legisladores, dirigentes y militantes priistas aportaron experiencias y propuestas para construir una alternativa frente a la inseguridad y al crecimiento de las estructuras del crimen organizado.

De acuerdo con el dirigente priista, los encuentros forman parte de una estrategia para elaborar una propuesta integral de Seguridad y Paz para México, que posteriormente será presentada a la ciudadanía. El partido había anunciado desde julio la realización de cuatro foros regionales —en Tijuana, Guadalajara, Mérida y Monterrey— como espacios para escuchar a especialistas, académicos y sociedad civil antes de integrar su programa nacional.

Moreno sostuvo que las conclusiones obtenidas en las distintas regiones permitirán pasar del diagnóstico a propuestas concretas, con énfasis en la recuperación de la tranquilidad de las familias mexicanas. Señaló que el país requiere una estrategia de seguridad que no dependa únicamente de operativos o acciones coyunturales, sino de instituciones sólidas, policías capaces, coordinación entre los tres órdenes de gobierno y una decisión política firme para enfrentar a las organizaciones criminales.

“México necesita recuperar la paz y la tranquilidad de sus familias”, afirmó el dirigente nacional del PRI, quien consideró que escuchar directamente a quienes conocen la problemática y a quienes la enfrentan diariamente permite construir soluciones con posibilidades reales de funcionar en las calles y comunidades.

Los foros fueron concebidos precisamente para incorporar una visión territorial de la seguridad. El PRI estableció como sedes Tijuana, Guadalajara, Mérida y Monterrey, con la intención de recoger problemáticas diferentes: desde las condiciones de seguridad en la frontera norte y las zonas metropolitanas hasta la prevención, el fortalecimiento institucional y la protección de regiones con distintas dinámicas delictivas.

Entre las propuestas que surgieron durante los encuentros destacan el fortalecimiento y profesionalización de las policías, la recuperación de recursos para las corporaciones estatales y municipales, una mayor coordinación institucional, el fortalecimiento de las fiscalías y poderes judiciales y la construcción de mecanismos de prevención que reduzcan la vulnerabilidad de los jóvenes frente al reclutamiento de grupos criminales.

En el foro de Monterrey, último de los cuatro encuentros regionales, legisladores y especialistas plantearon además la necesidad de recuperar fondos destinados a seguridad y fortalecer las capacidades locales para investigar y perseguir los delitos. El presidente municipal de Monterrey, Adrián de la Garza, expuso la experiencia de su administración con el programa Escudo, basado en inteligencia, prevención, tecnología y profesionalización policial.

La participación de exgobernadores priistas también permitió incorporar experiencias de gobiernos estatales que, de acuerdo con los propios participantes, enfrentaron periodos de alta inseguridad mediante estrategias que combinaron inversión en infraestructura, fortalecimiento policial y programas sociales. Entre quienes participaron estuvieron Rubén Moreira, Miguel Alonso Reyes y Rolando Zapata, quienes expusieron sus respectivas experiencias de gobierno.

Para Alejandro Moreno, uno de los principales objetivos de los foros fue evitar que la propuesta partidista se construyera únicamente desde las dirigencias. Por ello, destacó la participación de organizaciones civiles, ciudadanos y especialistas, además de integrantes de la estructura priista, con la finalidad de incorporar distintas perspectivas sobre las causas y consecuencias de la inseguridad.

El dirigente sostuvo que el fortalecimiento institucional debe ocupar un lugar central en cualquier estrategia nacional. Desde su perspectiva, combatir al crimen organizado exige policías con preparación, equipamiento y capacidades de inteligencia, pero también fiscalías capaces de investigar y presentar casos sólidos ante los tribunales y poderes judiciales con recursos suficientes para responder a las necesidades de justicia.

La seguridad, planteó Moreno, también debe atender las condiciones sociales que permiten el crecimiento de las organizaciones criminales. En particular, el reclutamiento de jóvenes representa uno de los desafíos que requieren una respuesta preventiva, mediante oportunidades educativas, laborales y de desarrollo comunitario que permitan reducir los espacios de captación utilizados por los grupos delictivos.

El presidente nacional del PRI afirmó que las conclusiones de los cuatro encuentros no quedarán únicamente como documentos partidistas, sino que serán utilizadas para integrar propuestas concretas. El calendario anunciado originalmente por el partido contempla ahora un Seminario Nacional de Seguridad y Paz en la Ciudad de México, previsto para el 26 de agosto, donde se sistematizarán las aportaciones de los foros regionales. Posteriormente, el PRI tiene programada la presentación de su Programa de Seguridad y Paz el 7 de septiembre.

Con ello, el tricolor busca convertir los diagnósticos y experiencias recogidos en Tijuana, Guadalajara, Mérida y Monterrey en una propuesta nacional que abarque prevención, inteligencia, policías, procuración e impartición de justicia, coordinación institucional y participación ciudadana.

Moreno aseguró que el PRI está dispuesto a asumir su responsabilidad como fuerza de oposición y contribuir a la construcción de alternativas en materia de seguridad, pero insistió en que la recuperación de la paz requiere algo más que discursos: estrategia, instituciones fuertes, capacidad operativa y voluntad política para enfrentar al crimen organizado.

El dirigente priista cerró el balance de los foros con un mensaje de carácter político: para el PRI, la recuperación de la seguridad debe convertirse en una prioridad nacional y en una política de Estado capaz de trascender gobiernos y partidos. A su juicio, la paz es posible si las instituciones cuentan con las herramientas necesarias y existe determinación para defender a la población.

Así, los cuatro foros regionales constituyen la primera etapa de un proceso que el PRI pretende llevar ahora a una fase nacional. Las propuestas recogidas en las distintas regiones serán sistematizadas y posteriormente presentadas como una alternativa de Seguridad y Paz para México, con la intención de colocar nuevamente en el centro de la agenda pública el derecho de las familias a vivir sin miedo.