El Grupo Parlamentario de Morena en el Senado de la República fijó postura sobre la reincorporación de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa y sostuvo que su regreso al cargo fue una decisión “personal e individual”, en los mismos términos, señalaron, en que el mandatario solicitó licencia. Con ello, las senadoras y senadores morenistas marcaron distancia de la decisión del gobernador y evitaron asumirla como una determinación del partido o del Gobierno Federal, en un momento en que el retorno de Rocha Moya ha generado cuestionamientos de la oposición y permanece bajo la atención pública por los señalamientos formulados desde Estados Unidos.

En su posicionamiento, la bancada oficialista afirmó que corresponde exclusivamente a las autoridades competentes actuar conforme a derecho y desahogar las investigaciones con rigor legal y pleno respeto a las instituciones. Morena aseguró que sus integrantes serán respetuosos de los tiempos y de las indagatorias que se encuentren en curso. El pronunciamiento resulta relevante porque no habla de una exoneración política ni de un cierre de las investigaciones, sino que coloca la responsabilidad de esclarecer cualquier señalamiento en las instituciones de procuración de justicia. De esta manera, mientras Rocha Moya defiende su inocencia y justifica su regreso al cargo, la bancada morenista en el Senado opta por una postura institucional: respaldar el respeto al debido proceso y esperar a que las autoridades determinen si existen o no responsabilidades.