Ciudad de México.— El presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó un nuevo y severo cuestionamiento al Gobierno federal y al gobierno de Sinaloa por la crisis de violencia que, afirmó, mantiene al estado sumido en una emergencia de seguridad y gobernabilidad. El dirigente priista sostuvo que la prioridad debe ser recuperar la paz y proteger a las familias sinaloenses, ante un escenario que calificó como un “colapso” provocado por años de violencia, desapariciones, desplazamientos y afectaciones a la actividad económica.
En un mensaje difundido en sus redes sociales, Moreno afirmó que durante los últimos dos años se han registrado más de 3 mil homicidios, alrededor de 4 mil desapariciones, 113 menores de edad asesinados, 11 mil vehículos robados, 52 fosas clandestinas, 3 mil familias desplazadas y más de 5 mil empresas y establecimientos cerrados. Con estos datos, sostuvo que la magnitud del problema trasciende cualquier disputa partidista y representa una crisis que está golpeando directamente el patrimonio, la seguridad y las oportunidades de miles de sinaloenses.
El dirigente priista responsabilizó políticamente a la administración de Rubén Rocha Moya y afirmó que su eventual regreso a la gubernatura resulta insostenible. Moreno sostuvo que existen investigaciones y señalamientos contra integrantes del círculo cercano del mandatario, además de detenciones y otros hechos que, desde su perspectiva, deben ser esclarecidos por las autoridades. Estas acusaciones forman parte del posicionamiento político del PRI y deberán ser determinadas por las instituciones competentes mediante las investigaciones y procedimientos correspondientes.
Moreno insistió en que Sinaloa necesita una estrategia integral para recuperar la seguridad, reconstruir las instituciones y brindar certeza a las familias, trabajadores y empresarios afectados por la violencia. En ese contexto, planteó que la discusión ya no puede reducirse a la permanencia o separación de un gobernador, sino que debe centrarse en pacificar al estado, combatir al crimen organizado y garantizar que las autoridades respondan ante la sociedad.
El presidente priista cerró su mensaje con un desafío político al gobierno y a Morena: “o están con la gente o están con los cárteles del crimen organizado”, al tiempo que sostuvo que el reclamo por recuperar la paz debe estar por encima de intereses partidistas. Para Moreno, la dimensión de la crisis obliga a una definición inmediata de las instituciones y a colocar a las familias sinaloenses en el centro de cualquier decisión política.

