Culiacán, Sinaloa.— La senadora del PRI por Sinaloa, Paloma Sánchez Ramos, cuestionó la decisión del Congreso estatal de designar a Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina, al considerar que el relevo no representa un cambio de fondo y que el grupo político identificado con Rubén Rocha Moya mantiene el control del gobierno estatal.

A través de sus redes sociales, la legisladora priista acusó a Morena de incurrir en una contradicción, pues mientras dirigentes y funcionarios del partido manifestaron públicamente su inconformidad con el intento de Rocha Moya por regresar a la gubernatura, ahora permitieron que una figura de su entorno político asuma las riendas del Ejecutivo estatal durante su nueva licencia.

Sánchez Ramos sostuvo que Graciela Domínguez no representa una ruptura con la administración anterior, al recordar que fue secretaria de Educación Pública y Cultura durante el gobierno de Rocha Moya. Desde esa perspectiva, cuestionó que su designación pueda presentarse como una salida a la crisis política que enfrenta Sinaloa.

La senadora también puso en duda los resultados de Domínguez durante su paso por la Secretaría de Educación y cuestionó que ahora pueda ofrecer una conducción diferente desde la gubernatura interina. Su señalamiento forma parte de la postura política del PRI y no constituye por sí mismo una determinación sobre la actuación administrativa de la funcionaria.

El relevo ocurre después de una semana de alta tensión política en Sinaloa, marcada por el regreso de Rocha Moya a la gubernatura tras más de tres meses de licencia y su posterior solicitud de una nueva separación indefinida. El Congreso estatal aprobó la licencia y posteriormente designó a Domínguez como gobernadora interina, con lo que el estado vuelve a enfrentar una etapa de transición mientras permanecen abiertos los cuestionamientos políticos y las investigaciones relacionadas con la administración de Rocha Moya.

Para Paloma Sánchez, el problema de fondo no se resuelve con un cambio de nombre en la gubernatura, sino con una ruptura real con el grupo político que ha encabezado el estado. La priista insistió en que Sinaloa requiere recuperar la gobernabilidad, seguridad y confianza ciudadana, y advirtió que mantener a figuras cercanas al actual mandatario sólo prolongaría la crisis que enfrenta la entidad.