Ciudad de México.— La senadora del PRI, Claudia Anaya Mota, advirtió que los nuevos lineamientos sobre los derechos de las audiencias podrían convertirse en una herramienta de presión y censura contra los medios de comunicación, al considerar que el principal riesgo no está en la protección de las audiencias, sino en quién tendrá la facultad de determinar qué información es verdadera y qué contenidos pueden permanecer al aire.
Durante el foro “Derecho de las Audiencias: Libertad de Expresión”, celebrado en el Senado de la República, Anaya sostuvo que la libertad de expresión, el derecho de las audiencias y el derecho de réplica ya están protegidos constitucionalmente, por lo que cuestionó el nuevo diseño institucional derivado de la reforma a la Ley de Telecomunicaciones. Señaló que la desaparición del Instituto Federal de Telecomunicaciones y su sustitución por una Comisión Reguladora vinculada con la Agencia Digital genera un riesgo de concentración de facultades bajo el ámbito del Poder Ejecutivo.
La legisladora puso especial énfasis en los lineamientos que permitirían a la autoridad determinar si una información difundida por un medio es verdadera o no, e incluso imponer sanciones económicas. “El gobierno nunca nos puede decir cuál es la verdad”, sostuvo, al advertir que esa atribución podría colocar a los medios bajo presión para modificar contenidos periodísticos cuando éstos resulten incómodos para las autoridades.
Anaya diferenció entre los verdaderos derechos de las audiencias —como garantizar accesibilidad para personas con discapacidad o identificar claramente publicidad y contenido pagado— y aquellos mecanismos que, bajo el argumento de proteger al público, podrían terminar condicionando la labor periodística. A su juicio, la sociedad debe tener la libertad de decidir qué medios consultar y qué información considerar, en lugar de que una autoridad gubernamental determine cuál es la versión válida de los hechos.
La senadora vinculó esta discusión con un problema mayor: la concentración del poder político. Recordó que cuando un mismo grupo controla el Ejecutivo, el Legislativo y otros espacios institucionales, además de reducir los organismos autónomos, aumenta el riesgo de que las leyes y las instituciones sean utilizadas para limitar al ciudadano. Por ello, sostuvo que la mejor defensa frente al abuso del poder es la pluralidad política, la participación ciudadana y una sociedad dispuesta a ejercer sus libertades.
Finalmente, Anaya llamó a legisladores, periodistas y ciudadanos a no permanecer indiferentes y a defender un México democrático, plural y con libertad de expresión. Subrayó que el ejercicio del poder debe estar acompañado de contrapesos y de una ciudadanía activa, porque, afirmó, la democracia se fortalece cuando quienes gobiernan escuchan y cuando la sociedad conserva la capacidad de cuestionar y comunicar sin restricciones indebidas.

