Ciudad de México.— El coordinador del PRI en el Senado, Manuel Añorve Baños, lanzó una fuerte crítica al gobierno federal al advertir que los nuevos lineamientos sobre el derecho de las audiencias pueden convertirse en un mecanismo de presión y control sobre los medios de comunicación. Durante la clausura del foro “Derecho de Audiencias: Libertad de Expresión”, sostuvo que el país enfrenta una concentración de poder que amenaza los contrapesos institucionales y acusó a Morena de pretender trasladar su modelo político al ámbito de la comunicación.

Añorve afirmó que, bajo el argumento de proteger los derechos de las audiencias, el gobierno podría terminar condicionando los contenidos periodísticos y limitando las opiniones críticas. Advirtió que los defensores de las audiencias podrían convertirse en una especie de “vigilantes” de los comunicadores, particularmente cuando sus posiciones sean contrarias a los intereses oficiales. Para el senador priista, el verdadero objetivo sería ejercer presión sobre los medios y generar condiciones para que periodistas y comunicadores eviten cuestionar al poder.

El legislador comparó la situación mexicana con el proceso de concentración institucional ocurrido en Venezuela durante los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro. Señaló que, desde su perspectiva, la desaparición de organismos autónomos, el debilitamiento de los contrapesos y la creciente participación de las Fuerzas Armadas en actividades civiles forman parte de una tendencia que debe generar preocupación.

En su intervención, Añorve también denunció lo que calificó como una persecución política contra figuras de la oposición, entre ellas el exgobernador Ernesto Ruffo y el presidente nacional del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas. Aseguró que quienes cuestionan al gobierno enfrentan presiones, mientras que los integrantes del oficialismo recibirían un trato distinto por parte de las instituciones.

El senador puso como ejemplo el caso de Andrés Manuel López Beltrán, tras el retiro de su visa estadounidense, y cuestionó la respuesta de Morena, al considerar que el partido convirtió un asunto personal en un tema relacionado con la soberanía nacional. También utilizó las recientes polémicas relacionadas con el llamado “huachicol fiscal” y antiguos funcionarios de la administración federal para cuestionar la actuación del gobierno y exigir que las investigaciones alcancen a todos los responsables, sin importar su filiación política.

Añorve llamó particularmente a los jóvenes, periodistas, comunicadores independientes y organizaciones de la sociedad civil a utilizar las redes sociales como espacios de participación y defensa de las libertades democráticas. Sostuvo que, aunque Morena cuenta con mayoría en los poderes públicos y amplios recursos institucionales, la sociedad conserva una herramienta fundamental: la participación ciudadana y la libertad para denunciar los abusos del poder.

Finalmente, el coordinador parlamentario del PRI afirmó que su bancada mantendrá una posición crítica y seguirá utilizando los espacios legislativos para cuestionar las decisiones gubernamentales que considere contrarias a la democracia y las libertades. Subrayó que la defensa de la libertad de expresión no corresponde únicamente a los partidos políticos, sino a toda la sociedad, y llamó a mantener una participación activa para impedir cualquier intento de construir un Estado autoritario.