Ciudad de México.— Senadores, representantes de la industria farmacéutica, especialistas y funcionarios coincidieron en la necesidad de fortalecer la producción nacional de medicamentos, vacunas y terapias, con el objetivo de reducir la dependencia del exterior, impulsar la investigación científica y consolidar una mayor soberanía sanitaria.

Durante el conversatorio “Biotecnología, Investigación y Propiedad Intelectual desde el Plan México”, el presidente de la Comisión de Economía, Emmanuel Reyes Carmona, destacó que México necesita una mayor coordinación entre industria, academia, instituciones de salud y gobierno para pasar de la importación de conocimiento y patentes a la generación de tecnología y soluciones propias.

El legislador señaló que el Plan México representa una oportunidad para sustituir importaciones, incrementar el contenido nacional y fortalecer las capacidades productivas del país. Consideró que una industria farmacéutica nacional más sólida puede contribuir tanto a garantizar el abasto oportuno de medicamentos como a generar empleos especializados y nuevas cadenas de valor.

Reyes Carmona destacó que las empresas agrupadas en la Asociación Nacional de Fabricantes de Medicamentos representan una parte importante del mercado nacional, particularmente en las instituciones públicas, por lo que consideró indispensable aprovechar esa capacidad instalada y vincularla con la investigación científica y las instituciones de educación superior.

La vicepresidenta de la Mesa Directiva, Verónica Noemí Camino Farjat, planteó la necesidad de construir un marco jurídico sólido acompañado de políticas públicas eficaces que permitan fortalecer a la industria mexicana. Señaló que deben respetarse las patentes vigentes, pero una vez concluido su periodo de protección debe facilitarse la producción de medicamentos genéricos para ampliar el acceso de la población a tratamientos de calidad.

Desde el PVEM, la senadora Juanita Guerra Mena subrayó que la innovación y la propiedad intelectual requieren reglas claras y certeza jurídica para equilibrar la protección de quienes desarrollan nuevas tecnologías con el beneficio social que deben generar esos avances.

En el mismo sentido, la senadora de Morena Karina Ruiz Ruiz sostuvo que el Senado deberá trabajar en un marco jurídico que otorgue certidumbre a la inversión en investigación e innovación y fortalezca la relación entre universidades, gobierno e industria, particularmente en sectores estratégicos como el farmacéutico y biotecnológico.

Representantes del sector empresarial y del Gobierno federal coincidieron en que México cuenta con talento, infraestructura e instituciones suficientes para desarrollar una industria biotecnológica competitiva. Plantearon que la investigación científica debe considerarse una inversión estratégica y no únicamente un gasto, debido a su potencial para generar empleos de alto valor, transferencia tecnológica y soluciones propias para el sistema de salud.

El Gobierno federal señaló que el objetivo es avanzar hacia una política de Estado en materia farmacéutica y de dispositivos médicos, mediante alianzas entre autoridades, empresas, investigadores, universidades y pacientes. La meta es que México reduzca gradualmente su dependencia del conocimiento y los productos provenientes del exterior y aumente su capacidad para desarrollar medicamentos, vacunas y terapias avanzadas.

El conversatorio permitió reunir propuestas que podrían traducirse en iniciativas legislativas y políticas públicas dentro del Plan México, con una premisa central: fortalecer la industria nacional de medicamentos para garantizar mayor soberanía sanitaria, impulsar la innovación y asegurar mejores condiciones de acceso a la salud para la población.