El senador de Morena por el Estado de México, Higinio Martínez Miranda, confirmó su intención de presidir la Mesa Directiva del Senado de la República y llamó a construir un consenso entre los integrantes de su grupo parlamentario, al advertir que, si no existe un acuerdo entre los aspirantes, deberá establecerse un procedimiento formal mediante convocatoria para definir no solamente al presidente, sino a quienes integrarán la Mesa Directiva.

Tras reunirse con el coordinador parlamentario de Morena, Ignacio Mier, Martínez explicó que uno de los principales temas abordados fue la organización de la plenaria del próximo domingo, encuentro en el que los senadores de Morena deberán avanzar en la definición de la nueva conducción de la Cámara Alta. El mexiquense reiteró que mantiene firme su decisión de buscar la presidencia y sostuvo que, ante la existencia de varios aspirantes, la prioridad debe ser alcanzar un acuerdo que evite una confrontación interna.

“Hay que buscar el consenso”, planteó el senador, quien reconoció que se trata de una aspiración personal, pero señaló que la definición corresponde al conjunto de la bancada. Explicó que, si finalmente no existe un candidato de unidad, será necesario recurrir a un mecanismo transparente y previamente establecido, mediante una convocatoria que fije las reglas y permita a la Asamblea elegir a quienes ocuparán los cargos de la Mesa Directiva.

Ante las versiones que lo colocan como uno de los aspirantes con mayores posibilidades de convertirse en el próximo presidente del Senado, Martínez Miranda se mostró cauteloso y aseguró que no cuenta con un registro formal de apoyos. Señaló que ha conversado con senadoras y senadores de Morena para presentarles su propuesta, pero reconoció que resulta complicado determinar en este momento cuántos respaldos concretos tiene cada aspirante.

El legislador mexiquense admitió que espera que las versiones que lo ubican con ventaja sean ciertas, aunque insistió en que no dispone de información suficiente para afirmar que encabeza las preferencias de la bancada. Su estrategia, dijo, está basada en el diálogo directo con sus compañeros y en la búsqueda de acuerdos antes de que se llegue a una eventual votación.

Respecto a la decisión de un senador de Morena de separarse de la bancada y asumir una posición independiente, Martínez Miranda evitó la confrontación y sostuvo que se trata de una determinación personal que debe ser respetada. Señaló que el legislador está en su derecho de abandonar el grupo parlamentario y regresar al Senado como independiente, por lo que corresponderá al propio partido analizar las implicaciones políticas de esa decisión.

“No sé si es lo correcto o no, pero está en su derecho”, afirmó.

Sobre la posibilidad de que esa separación afecte la capacidad de Morena para alcanzar mayorías calificadas en el Senado, el legislador consideró que la bancada deberá continuar trabajando para conseguir los votos necesarios en cada asunto que se someta a consideración del pleno. Subrayó que la responsabilidad será mantener el diálogo con los distintos grupos parlamentarios y construir las mayorías requeridas para sacar adelante las reformas y decisiones legislativas.

Martínez también respondió a las declaraciones de Gerardo Fernández Noroña, quien ha planteado que una presidencia conciliadora podría ser un error y ha manifestado su intención de buscar nuevamente la conducción de la Mesa Directiva. El senador mexiquense dijo respetar tanto la opinión como la aspiración de Fernández Noroña y de otros legisladores que eventualmente pretendan competir por el cargo.

Recordó que conoce a Fernández Noroña desde hace aproximadamente 35 años, desde los años de construcción del PRD en el Estado de México, por lo que afirmó que entiende su posición y la respeta, aunque mantiene una visión distinta sobre las características que debe tener quien encabece el Senado.

Para Martínez Miranda, la presidencia de la Cámara Alta no debe convertirse en un espacio de confrontación política ni asumir el papel de una bancada partidista. Explicó que quien ocupe esa responsabilidad representa a todos los grupos parlamentarios y, por encima de intereses partidistas, debe garantizar el funcionamiento institucional del Senado.

Sostuvo que la Mesa Directiva debe asegurar un trato igualitario para todas las senadoras y senadores, conducir las sesiones y los debates conforme al reglamento, facilitar la participación de todas las fuerzas políticas y contribuir a la construcción de acuerdos. En su opinión, la defensa de las posiciones partidistas corresponde a los grupos parlamentarios y no a la presidencia del Senado.

“Representas a todos los grupos parlamentarios, representas a la institución”, afirmó Martínez, al defender una conducción institucional que, dijo, permita garantizar el equilibrio parlamentario y el respeto a las reglas.

El senador mexiquense insistió en que Morena cuenta con suficientes legisladores para defender las posiciones de su partido desde la bancada, por lo que la presidencia de la Mesa Directiva debe mantenerse por encima de esa disputa política y actuar como instancia de conducción del conjunto del Senado.

La definición de la próxima Mesa Directiva se perfila así como uno de los principales asuntos de la plenaria de Morena del próximo domingo, en medio de una disputa interna en la que Martínez Miranda busca construir consensos, mientras otros legisladores mantienen abiertas sus aspiraciones. El desenlace dependerá de la capacidad de la bancada para alcanzar un acuerdo; de lo contrario, tendrá que recurrirse al procedimiento que determine formalmente la Asamblea.