La presidenta de la Cámara de Diputados, Kenia López Rabadán, cerrará este 31 de agosto su periodo al frente de la Mesa Directiva y anticipó que, a partir del 1 de septiembre, retomará plenamente su papel como legisladora de oposición y fijará posiciones políticas claras desde su visión e identidad panista.

Durante una entrevista en el Palacio Legislativo de San Lázaro, López Rabadán destacó que la conducción de la Mesa Directiva durante el segundo año de la actual Legislatura estuvo marcada por la institucionalidad, el respeto a la pluralidad y la necesidad de garantizar que todas las expresiones políticas tuvieran espacio dentro del Poder Legislativo. Explicó que, conforme a la legislación, el primer año corresponde al grupo parlamentario mayoritario, el segundo a la segunda fuerza y el tercero al tercer grupo parlamentario con mayor representación, por lo que este martes se prevé la elección de la nueva Presidencia, cuya propuesta corresponde al Partido Verde Ecologista de México, con el diputado Raúl Bolaños-Cacho Cué como candidato. López Rabadán reconoció el trabajo que el legislador ha desempeñado como vicepresidente de la Mesa Directiva y le deseó éxito para el último año legislativo.

La diputada panista afirmó sentirse satisfecha y agradecida por el trabajo realizado durante su presidencia, al considerar que logró demostrar que es posible ejercer la conducción de la Cámara desde una posición institucional, aun en un escenario de amplia confrontación política. Subrayó que mantendrá hasta el último minuto el respeto a las instituciones y que, a partir de mañana, continuará ejerciendo su responsabilidad parlamentaria desde una posición partidista claramente identificada con Acción Nacional. “Di y recibí respeto”, sostuvo, al señalar que la pluralidad no significa renunciar a las convicciones ideológicas, sino reconocer el derecho del adversario a ser escuchado.

Al hacer un balance del escenario político nacional, López Rabadán consideró que México atraviesa un momento complejo debido a la existencia de dos proyectos de país claramente diferenciados. Advirtió, sin embargo, que la polarización llevada al extremo no beneficia a los ciudadanos y llamó a los legisladores a encontrar puntos de coincidencia para atender problemas nacionales como la inseguridad, la falta de certeza económica y los desafíos educativos. Señaló que las diferencias políticas deben defenderse, pero también deben existir acuerdos que permitan construir soluciones en beneficio de los mexicanos.

Ante la pregunta de si, una vez concluida su responsabilidad al frente de la Mesa Directiva, se verá a una diputada del PAN más combativa, López Rabadán confirmó que comenzará una nueva etapa política. Explicó que durante este año privilegió la institucionalidad y el respeto debido a la responsabilidad que desempeñaba, pero dejó claro que su manera de hacer política y de impulsar reformas legislativas estará guiada por una visión panista. Recalcó que marcar diferencias políticas no es incompatible con mantener el respeto hacia las instituciones y hacia quienes sostienen posiciones distintas.

La legisladora también se refirió a la inconformidad expresada públicamente por una diputada de Morena, quien cuestionó que desde la Presidencia de la República se les solicite aprobar las iniciativas presidenciales sin modificar “ni una coma”. López Rabadán sostuvo que precisamente para eso existe el Poder Legislativo: para analizar, discutir y, cuando sea necesario, corregir las propuestas que llegan a la Cámara de Diputados.

Afirmó que las comisiones legislativas y el diálogo parlamentario deben servir para perfeccionar las iniciativas y garantizar que el Congreso funcione como un verdadero poder del Estado mexicano. En ese sentido, defendió la autonomía de la deliberación legislativa y la necesidad de que exista apertura para modificar aquellas propuestas que presenten errores o aspectos susceptibles de mejora.

Con el cierre de su periodo al frente de la Mesa Directiva, Kenia López Rabadán dejará una posición institucional que la obligó a moderar su actuación partidista para asumir una responsabilidad de representación plural, y regresará a partir del 1 de septiembre a una etapa de mayor definición política dentro de la bancada del PAN, en un Congreso marcado por la disputa entre proyectos de país y por la discusión de las reformas que definirán el último año de la actual Legislatura.