El presidente nacional del PRI y senador, Alejandro Moreno Cárdenas, lanzó una dura advertencia al iniciar formalmente el Proceso Electoral Federal 2026-2027 y exigió al Instituto Nacional Electoral actuar con independencia, firmeza y carácter para impedir que el gobierno y Morena, según denunció, utilicen las instituciones y los recursos públicos para inclinar la contienda. Ante consejeras y consejeros electorales, Moreno sostuvo que el próximo proceso será determinante para el futuro de la democracia mexicana y recordó que el PRI participó en la construcción del sistema electoral que permitió la pluralidad y la alternancia. Precisamente por ello, afirmó que su partido no permitirá que esos avances sean debilitados, capturados o puestos al servicio del poder. Acusó a Morena y al gobierno de adelantarse abiertamente a los tiempos electorales mediante la promoción de aspirantes y cuestionó la actuación del INE frente a estas conductas. Como ejemplos, mencionó las actividades políticas atribuidas a Andy López Beltrán en Tabasco, los llamados coordinadores de la Defensa de la Cuarta Transformación en distintos estados y el caso del senador Armando Ayala Robles, quien, aseguró, presumió llevar 75 días de campaña en Baja California. Moreno calificó de vergonzoso que ante estas acciones prevalezcan, desde su perspectiva, la inacción, la omisión o la complacencia de la autoridad, mientras que para la oposición existen investigaciones, medidas cautelares y sanciones.
El dirigente priista elevó el tono de su reclamo al advertir que la democracia no puede convertirse en una “fachada” y exigió al INE corregir el rumbo, fortalecer la fiscalización y garantizar certeza, legalidad e imparcialidad. Cuestionó que no se hayan emitido oportunamente lineamientos para regular los gastos de los procesos políticos internos y criticó la eliminación de mecanismos de compulsa relacionados con la posible participación de servidores de la Nación como observadores electorales. También arremetió contra el criterio de las llamadas “boletas planchadas”, al considerar que representan un riesgo para la integridad de los comicios, y señaló que en la elección judicial fueron invalidadas cerca de un millón de boletas. Pero, sobre todo, Moreno colocó en el centro de su denuncia la posible infiltración del crimen organizado en las elecciones, al mencionar los casos de Sinaloa y Michoacán y advertir que los cárteles no pueden convertirse en quienes definan a los gobernantes mediante violencia o dinero ilícito. El presidente del PRI demandó impedir el uso electoral de programas sociales y recursos públicos, contener los actos anticipados de campaña y fiscalizar sin excepciones. “Las elecciones no las pueden ganar los cárteles del crimen organizado, tienen que ganarse en las urnas y con el voto de las y los ciudadanos”, sentenció. Finalmente, Alejandro Moreno planteó directamente a los integrantes del INE cómo quieren ser recordados: como quienes defendieron la democracia y garantizaron el equilibrio institucional o como quienes “se doblaron ante el poder”, y remató con una postura abiertamente confrontativa contra Morena al afirmar que el PRI no le tendrá miedo al “cínico gobierno corrupto” y que continuará defendiendo la democracia y la voluntad ciudadana.

