La senadora del Partido Verde, Karen Castrejón Trujillo, presentó un punto de acuerdo para exhortar a las secretarías de Relaciones Exteriores y de Medio Ambiente y Recursos Naturales a reforzar la coordinación con Estados Unidos para mantener la protección binacional del lobo mexicano y evitar retrocesos en el programa de recuperación de esta especie. La propuesta fue turnada a la Comisión de Medio Ambiente, Recursos Naturales y Cambio Climático del Senado.

Castrejón advirtió que el lobo mexicano, Canis lupus baileyi, enfrenta un nuevo escenario a partir de la orden ejecutiva emitida el pasado 4 de septiembre por el presidente Donald Trump, que instruye al gobierno estadounidense a revisar si el lobo gris y el lobo mexicano cumplen los criterios para reducir o eliminar su protección bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción, además de considerar modificaciones a las reglas para autorizar su remoción cuando exista depredación de ganado.

La legisladora señaló que esta medida puede representar un riesgo para los avances alcanzados durante décadas mediante la cooperación entre México y Estados Unidos. Recordó que el lobo mexicano fue prácticamente eliminado de la vida silvestre hacia la década de 1970, después de campañas de erradicación relacionadas con la protección del ganado.

Explicó que, para revertir ese impacto, ambos países desarrollaron mecanismos de colaboración y programas de reproducción, liberación, monitoreo y manejo genético. La estrategia binacional contempla establecer y mantener al menos dos poblaciones resilientes y genéticamente diversas dentro del área histórica de distribución de la subespecie.

Castrejón sostuvo que México enfrenta además el reto de incrementar la población silvestre al ritmo establecido en los objetivos de recuperación, particularmente en materia de abundancia, liberación y traslocación.

La importancia de mantener la coordinación binacional radica en que la recuperación del lobo mexicano depende de acciones conjuntas de conservación, manejo genético y seguimiento de las poblaciones. El Servicio de Pesca y Vida Silvestre de Estados Unidos reportó que la población silvestre de la subespecie en ese país alcanzó al menos 286 ejemplares al cierre de 2024, con crecimiento anual de 11 por ciento; estos datos corresponden al programa estadounidense y no representan por sí mismos la población existente en México.

Por ello, la senadora planteó que México debe prepararse para un nuevo escenario de conservación y fortalecer sus propias estrategias de protección, liberación y, cuando sea necesario, traslocación.

Además, propuso que las autoridades ambientales mexicanas entreguen al Senado un informe actualizado sobre la situación de la población del lobo mexicano en territorio nacional, con el propósito de contar con información que permita evaluar los avances y definir las acciones necesarias para preservar a esta especie.

Castrejón subrayó que la protección del lobo mexicano requiere mantener la colaboración entre ambos países y evitar que cambios en las políticas de manejo de Estados Unidos repercutan negativamente en los esfuerzos de recuperación realizados durante las últimas décadas. (sil.gobernacion.gob.mx)