El coordinador del PRI en el Senado, Manuel Añorve Baños, cuestionó la reforma a la legislación de propiedad industrial que se discute en la Cámara Alta y sostuvo que, desde la perspectiva de su partido, las modificaciones pueden afectar la libertad de expresión y la crítica política en redes sociales.
A través de su cuenta de X, el senador afirmó: “Mientras Morena busca regular los memes, las parodias y la sátira política para limitar la libertad de expresión, nosotros en el PRI nos ponemos del lado de la ciudadanía”. Su posicionamiento se da en medio del debate en comisiones sobre modificaciones a la Ley Federal de Protección a la Propiedad Industrial.
El punto central de la controversia se encuentra en una propuesta para establecer sanciones contra quien utilice, reproduzca, imite o incorpore, a escala comercial, elementos de identidad gráfica, dominios electrónicos o signos oficiales de instituciones públicas cuando la conducta tenga como finalidad inducir a error o engaño.
El proyecto que llegó a comisiones contemplaba inicialmente penas de tres a siete años de prisión, además de multas, para determinadas conductas. La redacción generó críticas de legisladores de oposición, quienes advirtieron que podría tener efectos sobre contenidos satíricos, memes o parodias que utilicen elementos gráficos gubernamentales.
Desde Morena, el presidente de la Comisión de Justicia, Javier Corral, rechazó que el objetivo de la reforma sea castigar memes o parodias. Explicó que la intención es combatir el uso comercial y engañoso de elementos de identidad institucional, por ejemplo, cuando se utilizan logotipos gubernamentales para hacer pasar como oficiales plataformas, documentos o servicios que no pertenecen a una institución pública.
La discusión, sin embargo, se intensificó porque la iniciativa incorpora un nuevo tipo penal relacionado con el uso indebido de la identidad gráfica institucional. La oposición ha planteado que el dictamen debe precisar expresamente que la protección de las instituciones no puede convertirse en una herramienta para limitar la crítica, la sátira, el periodismo o la parodia política.
Añorve ha mantenido esa posición y recordó que los memes, las caricaturas y las parodias forman parte de las campañas políticas y del debate público, incluso cuando resultan incómodos para quienes son objeto de ellos. Su cuestionamiento se suma al de legisladores del PAN, quienes también han solicitado modificaciones al proyecto para establecer salvaguardas explícitas a la libertad de expresión.
El debate ocurre además de manera paralela a otra discusión en la Cámara de Diputados sobre reformas en materia de derechos de autor, que también ha sido denominada por sus críticos como una iniciativa “antimemes”. Aunque se trata de reformas distintas, ambas discusiones han quedado vinculadas públicamente por sus posibles efectos sobre contenidos digitales, parodias y sátira política.
En este escenario, el Senado analiza si el marco jurídico debe reforzar la protección de la identidad institucional y combatir posibles fraudes cometidos mediante el uso de símbolos oficiales, pero al mismo tiempo establecer límites claros para evitar que esas disposiciones alcancen expresiones legítimas de crítica política y libertad de expresión.
Para Añorve, el PRI debe asumir una postura de defensa de los ciudadanos frente a cualquier regulación que, según su interpretación, pueda restringir la manera en que la sociedad cuestiona, critica o satiriza a quienes ejercen el poder público.

