La inteligencia artificial, las plataformas digitales y el uso cotidiano de dispositivos electrónicos están transformando la manera en que las juventudes se informan, se comunican, aprenden y establecen relaciones sociales. Frente a este escenario, especialistas convocados por la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) llamaron a fortalecer el pensamiento crítico y la responsabilidad en el uso de las nuevas tecnologías.
Durante el encuentro “Diálogos para transformar. Impacto de las plataformas digitales en las juventudes”, organizado por la UAEMéx en colaboración con el Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano (SPR), académicos y especialistas analizaron los desafíos que plantea el entorno digital y la necesidad de generar espacios permanentes de reflexión sobre sus efectos en la vida cotidiana.
La conversación, realizada en la Escuela de Artes Escénicas de la UAEMéx, abordó temas como los sesgos presentes en los sistemas de inteligencia artificial, la privacidad, la exposición permanente a información, la atención, las habilidades cognitivas y la importancia de preservar los espacios de convivencia humana.
Durante su participación, la titular de la Secretaría de Ciencia de la UAEMéx, Arianna Becerril García, destacó que la cantidad de información disponible actualmente y la velocidad con la que evolucionan las herramientas tecnológicas hacen indispensable desarrollar una mirada crítica frente a los contenidos que circulan en internet y las plataformas digitales.
La especialista explicó que herramientas como la inteligencia artificial funcionan a partir de grandes cantidades de datos y algoritmos que no necesariamente representan la realidad de manera neutral. En este sentido, señaló que los sistemas pueden reproducir sesgos, violencias y estereotipos presentes en la información con la que son alimentados.
“La información que nos muestra la IA se nutre de información generada por las personas y administrada, en gran medida, por grandes empresas tecnológicas. Esta información casi siempre es parcial, ya que suele reproducir sesgos, violencias y estereotipos”, señaló.
Ante esta situación, Becerril García planteó la importancia de que las personas cuestionen el origen y la confiabilidad de la información que consumen. También destacó el derecho a la información como un bien común y la necesidad de discutir mecanismos de regulación desde una perspectiva ética.
La académica subrayó que el debate tecnológico no debe centrarse exclusivamente en la prohibición de herramientas, sino también en la formación de usuarios capaces de comprender sus alcances, riesgos y posibilidades.
“La tecnología no es un asunto de censura, sino de regulación. Pero también, como consumidores, tenemos una responsabilidad sobre la manera en que la utilizamos y sobre la necesidad de capacitarnos para comprenderla y hacer un uso más consciente de ella”, expresó.
Desde el ámbito de las ciencias de la conducta, el profesor Martín Mendoza abordó los posibles efectos asociados con el uso constante de dispositivos electrónicos, particularmente durante la infancia. Entre las capacidades que requieren atención mencionó la memoria, percepción, racionalización, socialización y atención.
El académico reconoció que existen plataformas digitales diseñadas específicamente para niñas y niños que pueden constituir herramientas de aprendizaje y desarrollo. Sin embargo, señaló que su utilización requiere límites y acompañamiento para evitar una exposición a contenidos que puedan resultar inadecuados.
“Existen plataformas diseñadas específicamente para niñas y niños que pueden representar herramientas positivas, pero es necesario establecer límites y mediaciones que permitan protegerlos de contenidos que puedan resultar inadecuados para su desarrollo”, advirtió.
Por su parte, Edgardo Vaca, profesor de la Facultad de Ciencias de la Conducta de la UAEMéx, llamó a evitar que las nuevas tecnologías sean consideradas únicamente como una amenaza. Desde su perspectiva, las herramientas digitales también pueden utilizarse para aprender, comunicarse y resolver problemas, siempre que su empleo se acompañe de criterios de responsabilidad y reflexión.
Vaca destacó particularmente la importancia de recuperar los espacios de convivencia directa y generar condiciones para que las comunidades educativas puedan hablar abiertamente sobre los cambios que están provocando las tecnologías.
“Tenemos que construir espacios seguros para dialogar sobre los temas que nos atañen respecto a estas nuevas tecnologías en las aulas. Esta es una cuestión que involucra a todas las partes. Tenemos que regresar a las convivencias humanas y lograr que los espacios vuelvan a ser lugares de aprendizaje y reflexión”, sostuvo.
En tanto, María Fernanda Valdés Figueroa, directora general de Comunicación Social Universitaria de la UAEMéx, destacó que el encuentro permitió a integrantes de la comunidad universitaria intercambiar ideas y colocar en el debate inquietudes relacionadas con las experiencias y problemáticas que forman parte de la vida cotidiana de las juventudes.
La mesa fue moderada por Lenin Martell Gámez, académico universitario y defensor de las audiencias del Sistema Público de Radiodifusión del Estado Mexicano, quien resaltó la importancia de mantener una conversación permanente sobre los desafíos que plantean las plataformas digitales y sobre la formación de una ciudadanía capaz de analizar críticamente la información.

