El Senado de la República abrió un espacio para promover la autonomía económica de las mujeres mediante la Feria Artesanal de Derechos, Autonomía, Empoderamiento y Libertad, en la que participaron 30 artesanas provenientes de Querétaro, Oaxaca, Hidalgo, Morelos y el Estado de México, quienes tuvieron la oportunidad de exhibir y comercializar los productos que elaboran para generar ingresos y contribuir al sostenimiento de sus familias.

La actividad forma parte del Plan Anual de Trabajo de la Unidad Técnica para la Igualdad de Género del Senado, que considera la autonomía económica como uno de los elementos fundamentales para el empoderamiento de las mujeres. Durante la inauguración participaron la presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género, Martha Lucía Micher Camarena, y la titular de la Unidad Técnica, Flor Dessiré León Hernández.

En el encuentro se exhibieron textiles, bordados, joyería, miel, cuarzos, libretas y otros productos elaborados por mujeres emprendedoras. El objetivo fue generar un espacio que, además de permitir la venta directa de sus artículos, hiciera visible el trabajo que realizan y las dificultades que enfrentan para acceder a ingresos propios y a condiciones laborales formales.

Martha Lucía Micher Camarena destacó que la eliminación de la brecha salarial continúa siendo uno de los pendientes para alcanzar la igualdad entre mujeres y hombres. Señaló también que persiste el trabajo informal no remunerado, una situación que limita las posibilidades de muchas mujeres para alcanzar una verdadera autonomía económica.

Por su parte, Flor Dessiré León Hernández señaló que poco más del 90 por ciento de las artesanías son elaboradas por mujeres, pero en numerosas ocasiones esta actividad no es reconocida como un trabajo formal. Consideró que la feria permitió visibilizar esta realidad y fortalecer la discusión sobre la necesidad de eliminar las brechas de desigualdad que afectan a las mujeres artesanas.

Yolanda Pérez Santillán, asesora especializada de la Unidad Técnica para la Igualdad de Género, resaltó que muchas mujeres artesanas carecen de un empleo formal remunerado, por lo que este tipo de espacios representan una alternativa para generar recursos y fortalecer tanto su economía personal como la de sus familias.

La feria planteó así la importancia de reconocer el trabajo artesanal de las mujeres no sólo como una expresión cultural y productiva, sino también como una actividad que puede contribuir a su independencia económica, al empoderamiento y al ejercicio pleno de sus derechos.