El huracán Polo, actualmente de categoría 4, tocará tierra el próximo lunes en la zona central de Baja California Sur, probablemente como categoría 2, acompañado de lluvias torrenciales, vientos fuertes, oleaje de hasta 10 metros y un incremento del nivel del mar en la península, informó Fabián Vázquez Romaña, coordinador del Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
En conferencia de prensa, la segunda sobre este poderoso ciclón, señaló que los principales municipios donde ocasionará afectaciones son Comondú –donde se espera toque tierra–; Loreto, del lado del Golfo de California; Mulegé, y en regiones de Punta San Carlos.
El fenómeno tardará 24 horas, a partir del lunes, en internarse en el Golfo de California, y continuará debilitándose hasta disiparse sobre Sonora y Chihuahua durante la próxima semana.
El titular del SMN indicó que aunque Polo se encuentra todavía alejado de las costas nacionales, a unos 585 kilómetros al suroeste de Cabo San Lucas, el ciclón comenzará a cambiar su trayectoria durante las próximas horas y avanzará hacia la península de Baja California. Actualmente presenta vientos sostenidos de 260 kilómetros por hora y rachas de hasta 315 kilómetros por hora.
Explicó que para este sábado se prevé se mantendrá como huracán categoría 4, mientras que el domingo comenzará a desplazarse hacia el nor-noroeste y disminuirá gradualmente su intensidad.
“En este punto estamos esperando que el día lunes en la tarde esté acercándose ya a la costa de México, específicamente en la porción central de Baja California Sur, donde estaría impactando de acuerdo al pronóstico entre un categoría dos ó uno”, señaló al aclarar que esta estimación todavía puede modificarse.
Vázquez Romaña advirtió que los primeros efectos comenzarán a sentirse desde la mañana del lunes en la costa del Pacífico, particularmente en zonas como Cabo San Lázaro y Puerto Cortés, y posteriormente se extenderán hacia Loreto, Mulegé y otras regiones del estado.
Sin embargo, el oleaje comenzará a incrementarse desde este sábado debido al mar de fondo. Para hoy se esperan olas de entre 2 y 3 metros, mientras que entre domingo y lunes podrían alcanzar hasta 10 metros de altura en zonas como Puerto San Carlos. Por ello, el SMN llamó a extremar precauciones.
A partir de la noche del domingo también comenzarán las lluvias en el norte de Baja California Sur, pero el cambio más significativo se prevé para el lunes, cuando se pronostican precipitaciones torrenciales e intensas en el sur de la península.
Polo mantiene intensidad histórica; humedad de Odalys reforzará las lluvias
El coordinador del SMN destacó que Polo ha permanecido como huracán categoría 5 durante 48 horas –no consecutivas–, una condición que lo coloca entre los ciclones de mayor duración con esa intensidad registrados en el Pacífico oriental.
Mencionó que actualmente hay dos sistemas activos: el huracán Odalys categoría 2, que se localiza lejos de las costas mexicanas; pero contribuirá a aportar una importante cantidad de humedad y de vapor de agua hacia la circulación de Polo, lo que favorecerá un escenario de lluvias abundantes no sólo en Baja California Sur, sino también en Sonora, Sinaloa, Chihuahua y Durango, incluso Nuevo México.
Ante las versiones de que ambos ciclones podrían fusionarse hasta generar un “superhuracán”, Vázquez Romaña, explicó que es común que se registren tres o cuatro ciclones de manera simultánea, debido a la amplitud del océano Pacífico. Sin embargo, descartó que Polo y Odalys vayan a interactuar.
Recordó que existe un fenómeno conocido como “efecto Fujiwhara”, mediante el cual dos ciclones que se encuentran suficientemente cerca pueden comenzar a interactuar y modificar su trayectoria. “Sí han ocurrido”, señaló, aunque insistió que este fenómeno no se presentará en el caso actual.
El funcionario dijo que adicionalmente se tiene otra zona de baja presión con 90 por ciento de potencial de desarrollo ciclónico en los próximos días; se mantiene bajo vigilancia, ya que de manera preliminar sería una tormenta tropical o huracán categoría 1 con una trayectoria alejada de las costas mexicanas. Actualmente ya ocasiona lluvias importantes en Chiapas y Oaxaca.

