Por Charly Carreto

En una entrega anterior comentamos que la reacción de enojo ante un cuestionamiento es el mejor ejemplo de culpa.

La tan discutida ley antimemes es un ejemplo claro de que los morenistas ahora el enojo lo van a cubrir con esta ley. Una ley que no tapará los errores que seguirá cometiendo Morena y sobre todo su líder, Claudia Sheinbaum de Tarriba.

No solo ya no encuentra la salida y esta ley es la mejor muestra de que la despachadora de Palacio Nacional no aguanta las críticas ni acepta sus errores.

Para la señora de Tarriba, censurar la LIBERTAD DE EXPRESIÓN cree que evitará que se hable de sus fallas como cabeza del gobierno federal.

Pero hay que decirle a la señora de ex Imaz que sí puede censurar los memes, pero lo que escribimos los periodistas, comunicadores y reporteros es investigado, aunque usted lo dude sí tenemos capacidad para investigar y nadie nos paga, como presuntamente lo hace usted con sus paleros de las mañaneras.
Está claro que la señora de Tarriba no cree ni en ella misma, por lo tanto como iba a creer en las pruebas que presentaron los militares de la 30a Zona Militar ubicada en Villahermosa, quienes fueron los que denunciaron a la Barredora y la presunta participación de Adán Agusto Lopez, como Comandante Suprema de las Fuerzas Armadas no confía ni en sus subalternos.

Y ahora sí, como dicen en mi pueblo: el que se ríe se lleva y usted empezó a reírse.

DE SALIDA: Será un hecho histórico que la gobernadora Delfina Gómez vaya el próximo 30 de septiembre a la LXII Legislatura del Estado de México a entregar su informe por escrito y de ahí se traslade caminando al Teatro Morelos en Toluca, en compañía de los integrantes de la Junta de Coordinación Política.

Esta acción de la gobernadora será el rompimiento definitivo con Horacio Duarte, quien cada vez ve más difícil su llegada al 29.

Pero hablando de hechos históricos, lo que pasa en Acambay con una presidenta municipal, Angélica Colín Pacheco, de extracción morenista y que tiene en la nómina municipal a la mayoría de sus familiares, además se habla de que su esposo, que se dedica a trabajar como chofer de servicio público (taxi), mete mucho la mano en el Ayuntamiento y no precisamente para hacer propuestas.

El mismo caso se vive en el municipio de Villa del Carbón, donde la presidenta municipal, Ofelia Antonio Sandoval, también aplica aquello de que primero los pobres, sí, pero los pobres de su familia, que son varios los que cobran en el Ayuntamiento.

Pero como en el Estado de México el OSFEM está de adorno, cada quien hace lo que se le pega la gana.

PARA CERRAR: Para que vean y como dicen por ahí, en el Poder Judicial también se cuecen habas.

Abogados litigantes que tienen que acudir al Tribunal Superior de Justicia del Estado de México, específicamente a los Tribunales Laborales, señalan que constituye una verdadera consternación —por no decir una aberración jurídica y administrativa— observar el criterio con el que se están coordinando las adscripciones y nuevas contrataciones en los Tribunales Laborales del Poder Judicial del Estado de México.

Diversos litigantes que acuden a desahogar trámites a dichos juzgados coincidimos en un diagnóstico alarmante: con cada visita, estos órganos jurisdiccionales —ideados para encarnar la modernización y celeridad de la reforma laboral— se asemejan cada vez más a las viciadas e ineficientes Juntas de Conciliación y Arbitraje. Todo apunta a que no solo se está migrando al personal, sino también las peores prácticas del esquema casi extinto.

Resulta incomprensible la «fórmula» implementada por los magistrados. Al incorporar personal arraigado a viejos vicios procesales, el resultado inevitable es el colapso administrativo y el rezago en los expedientes. Detrás de la fachada de instalaciones impecables y modernas, la realidad que enfrentamos los abogados «de a pie» es deplorable: los acuerdos sobre promociones se demoran en exceso y la actuación de los notificadores resulta inaceptable, pues replican la inercia de las antiguas Juntas al argumentar una presunta «imposibilidad para localizar domicilios» si el litigante no los traslada personalmente.

Igualmente grave es la omisión del Órgano de Administración Judicial. Al asignar los puestos clave de Secretarios de Acuerdos, se vulnera flagrantemente la carrera judicial, ignorando la trayectoria, mérito y capacidad del personal de la propia institución para priorizar la incorporación de exfuncionarios procedentes de la Procuraduría de la Defensa del Trabajo y de las Juntas. Todo esto realizado en opacidad, sin convocatorias públicas, concursos de oposición ni un protocolo claro que regule tales designaciones.

Esto no es una mera apreciación personal; es el clamor generalizado en los pasillos de los tribunales. Bastaría con que las autoridades se apersonaran a escuchar a los profesionistas del gremio para corroborar cómo el personal recién adscrito distorsiona el espíritu de la justicia laboral.

¡Al puro estilo de la transformación de cuarta!

¡Alguien lo tenía que decir!

carretocharly@yahoo.com.mx
Presidente de la APLE en el Estado de México