Alejandro Lelo de Larrea
En el escenario más probable para la sucesión en la Alcaldía Coyoacán, hay cuando menos cuatro aspectos muy consolidados. Primero: Giovani Gutiérrez, el edil, tiene pleno control político del territorio, así que el presidente del PAN, Jorge Romero, quien manda también en la CDMX, no podrá imponerle candidata si es que quiere seguir teniendo aliada en la demarcación.
Sí, aliada, porque el segundo punto es que será mujer, como es el deseo de Giovani, quien tiene toda la autoridad para decidir, porque prácticamente convirtió a esa demarcación en otro bastión panista, donde jamás ha gobernado Morena.
Tercero: por lo anterior, el secretario general del PAN en la CDMX, Héctor Barrera Marmolejo, no tiene posibilidades de ser el candidato a esa demarcación, a pesar de que traiga de padrino a Santiago Taboada, porque a estas alturas puede ser que reste más que sumar, pues cierto que tuvo 2 millones 140 mil votos en 2024 para la Jefatura de Gobierno, pero abandonó a sus votantes.
La cuarta se deriva también de lo anterior, y es la explicación del por qué Giovani no va a dejar pasar a Héctor Barrera. Una razón simple en política y en las relaciones humanas: se alió a sus enemigos, en especial a la concejala del PT, Esther Rodríguez de la Serda. Esta alianza también se manifiesta con otro concejal, el hermano del aspirante: Oscar Barrera Marmolejo. Entre los tres, cuando menos el último año, han puesto piedras en el camino a Giovani y le han tratado de desmantelar, sin éxito, su estructura territorial. Pero topan con pared, porque casi el total de los líderes rechaza, y van y le cuentan a Giovani.
Oscar Barrera le juega chueco a Giovani. Los concejales del PAN acostumbran tener reuniones previas a las de Concejo y algunas otras de estrategia política, y cada vez hay más evidencias de que va y se lo cuenta a la concejala del PT, quien luego despotrica y toma acciones contra el alcalde, con esa información privilegiada.
En esta alianza de los Barrera con Esther Rodríguez no ven distante a Mauricio Toledo, un ex alcalde de Coyoacán que se fugó de la justicia de la Ciudad de México a Chile, pero que por la pésima labor de la Fiscalía General de Justicia de la CDMX no pudieron traerlo en extradición. Toledo tuvo una sólida relación de intereses con Jorge Romero: cuando eran diputados de la ALDF, entre 2015 y 2018, junto con Leonel Luna (qepd), decidieron el destino de más de 8 mil millones de pesos para la reconstrucción por el sismo de 2017.
Morena no tiene un panorama muy halagüeño en Coyoacán. La última encuesta de GobernArte indica que el PAN ganaría incluso sin alianza, pues tiene el 35.8% de las preferencias; Morena el 32.5%, y el PRI 8.1%. O sea, una alianza PAN-PRI sería invencible, de acuerdo con este escenario.
La misma encuesta indica que entre los panistas, la preferencia para ser candidata la gana Rossy Romero, con el 24.3%. En segundo sitio, Fernando Cravioto, y en lejano tercer lugar Héctor Barrera, con el 14.2%, con todo y su campaña anticipada, de pinta de bardas, en redes sociales, a quien se le truncarán sus posibilidades. Lo veremos.

