Una pareja de ciudadanos mexicanos originarios de Ciudad Juárez fue extraditada a Estados Unidos para enfrentar cargos criminales tras ser señalada de operar una red dedicada al tráfico ilegal de niños migrantes.
De acuerdo con la información oficial, los imputados utilizaban gomitas con drogas para sedar a los menores y evitar que fueran cuestionados por los agentes migratorios al cruzar la frontera.
Los acusados fueron identificados como Susana Guadian y Daniel Guadian.
Según las indagatorias, las víctimas rescatadas de esta red clandestina tenían edades que oscilaban entre los 5 y 13 años.
El caso escaló luego de que uno de los menores introducidos de manera indocumentada al territorio estadounidense sufriera una severa intoxicación por marihuana, lo que obligó a su hospitalización de emergencia para recibir atención médica.
Las investigaciones detallan que operaban reclutando conductores para trasladar a los menores en vehículos desde México hasta los puertos de entrada fronterizos.
Para burlar a las autoridades migratorias, los cómplices presentaban documentos falsos asegurando ser los padres de los niños, a quienes previamente drogaban con caramelos de goma infusionados con THC con el fin de sedarlos y evitar que respondieran preguntas durante las revisiones.
Una vez superado el filtro fronterizo, los menores eran llevados a El Paso, donde otros integrantes de la red los recibían y pagaban a los choferes 900 dólares por cada niño ingresado con fines de lucro.
Fiscales federales y agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) recalcaron la gravedad de utilizar sustancias cannábicas para manipular y someter a la infancia vulnerable.
Con esta extradición, Susana y Daniel Guadian se suman a otros implicados ya procesados en el mismo esquema, tales como Manuel Valenzuela, sentenciado a cinco años de prisión el pasado 1 de julio, y Dianne Guadian, quien se declaró culpable de los cargos el 28 de julio.

