Con el objetivo de conocer las condiciones de salud y los hábitos de su comunidad estudiantil, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx), a través de la Facultad de Medicina, puso en marcha una investigación que analizará factores relacionados con la alimentación, actividad física, sedentarismo, composición corporal, estrés y ansiedad entre estudiantes de pregrado.

El proyecto, denominado “Diseño de estrategias que fomenten entornos saludables y determinación de los estilos de vida en los estudiantes de pregrado como derecho humano”, busca generar información que permita identificar las principales necesidades de bienestar de las y los universitarios y, a partir de ellas, desarrollar acciones de prevención y promoción de estilos de vida saludables.

La primera fase de la investigación comenzó el pasado 30 de septiembre y se llevará a cabo todos los miércoles a partir de las 9:30 horas. Durante esta etapa, las y los participantes serán sometidos a mediciones de composición corporal, mediante las cuales se obtendrán indicadores como masa muscular, masa grasa e índice de grasa visceral.

Estas mediciones se complementarán con la aplicación de instrumentos especializados para conocer los hábitos y condiciones relacionadas con la salud de los estudiantes. El propósito es contar con un diagnóstico integral que permita no sólo conocer algunos indicadores físicos, sino también aspectos relacionados con la alimentación, la actividad física, el autocuidado y la salud mental.

Uno de los instrumentos que serán utilizados es el cuestionario PERFIL, diseñado y validado para población mexicana. Este instrumento está integrado por 48 preguntas y permite evaluar diferentes dimensiones vinculadas con los estilos de vida, entre ellas nutrición, actividad física, autocuidado, ansiedad y estrés.

La aplicación del cuestionario contempla a estudiantes de las cinco licenciaturas que integran la Facultad de Medicina: Médico Cirujano, Nutrición, Terapia Física, Terapia Ocupacional y Bioingeniería Médica.

La participación de jóvenes de distintas carreras constituye uno de los elementos relevantes del proyecto, debido a que permitirá incorporar una mayor diversidad de experiencias, actividades, hábitos y condiciones presentes entre la población universitaria. De esta manera, los investigadores podrán identificar diferencias y necesidades específicas asociadas con los estilos de vida de estudiantes que cuentan con distintas cargas académicas y perfiles profesionales.

Los responsables de la investigación, Hugo Mendieta Zerón, director de la Facultad de Medicina, así como Betsy Corina Sosa García y Alberto Vargas Hernández, docentes investigadores de la institución, señalaron que ampliar la participación a las cinco licenciaturas permitirá fortalecer la información obtenida durante el diagnóstico.

Más allá de generar estadísticas sobre el estado físico y emocional de los estudiantes, la investigación plantea utilizar los resultados como punto de partida para una segunda etapa, enfocada en la intervención y promoción de la salud.

En esta segunda fase se diseñarán estrategias educativas y acciones para fomentar estilos de vida saludables, particularmente en áreas como alimentación, actividad física y salud mental. Las acciones también podrán incorporar otros temas que sean identificados como prioritarios a partir de los resultados obtenidos durante el diagnóstico.

La intervención tendrá una duración de seis meses. Al concluir este periodo, los investigadores podrán comparar las condiciones de las y los participantes antes y después de la implementación de las estrategias, con la finalidad de identificar posibles cambios y valorar el impacto de las acciones realizadas.

El proyecto parte de la importancia de que los universitarios cuenten con información sobre su propio estado de salud y dispongan de herramientas que les permitan tomar decisiones informadas sobre su bienestar. En este sentido, la investigación no se limita a detectar factores de riesgo, sino que busca convertir los resultados en acciones concretas de prevención.

La información generada podría, además, servir como referencia para desarrollar futuras estrategias y programas de promoción de la salud dentro de instituciones de educación superior. De acuerdo con los responsables, los resultados eventualmente podrían contribuir a ampliar este tipo de acciones a un mayor número de estudiantes universitarios.

Con este proyecto, la UAEMéx busca establecer un diagnóstico de los hábitos y condiciones de salud de su población estudiantil para avanzar hacia la construcción de entornos universitarios que favorezcan el bienestar físico y mental.