A seis meses de haber iniciado operaciones, el Diablo Dragón de la Pavimentación ha intervenido 18 mil 462 metros lineales de vialidades en Toluca, una distancia equivalente al trayecto entre el Parque Metropolitano Bicentenario y las Plazas Outlet, en el municipio de Lerma, de acuerdo con información del Ayuntamiento.
El tren de pavimentación comenzó sus trabajos el 15 de abril de 2026, como parte de la estrategia impulsada por el alcalde Ricardo Moreno para recuperar la infraestructura urbana y atender el rezago histórico en calles y avenidas de la capital mexiquense. Desde entonces, la maquinaria ha recorrido diferentes zonas del municipio para rehabilitar vialidades que durante años presentaron necesidades de mantenimiento.
Entre abril y octubre, uno de los puntos con mayor intervención ha sido Paseo Matlatzincas, con 10 mil metros lineales rehabilitados. También destacan Benito Juárez, con mil 832 metros; Valentín Gómez Farías, con mil 829; Colegio Militar, prolongación Santos Degollado y Glorieta de la Marina, con mil 500 en conjunto; y Laguna de Siete Colores, con mil 400 metros.
A estos trabajos se suman 970 metros en General Francisco Murguía, 541 en Juan Aldama González y 390 metros en la zona de Panteones, como parte de las acciones de recuperación de la infraestructura vial.
Uno de los aspectos destacados del proyecto es que la maquinaria pertenece al Ayuntamiento de Toluca y fue adquirida mediante ahorros municipales. Asimismo, su operación se financia con recursos propios, sin recurrir a fondos o partidas presupuestales etiquetadas para otros fines, según la información proporcionada por la administración municipal.
Con este esquema, el gobierno local busca fortalecer su capacidad operativa para atender las necesidades de pavimentación y mejorar las condiciones de circulación en distintos puntos de la ciudad.
Las labores continúan con el propósito de contar con calles más funcionales y favorecer la movilidad de automovilistas, transporte público, ciclistas y peatones. Estos trabajos se desarrollan, además, en un año marcado por condiciones climáticas atípicas, un factor que representa un reto para la ejecución y conservación de las obras viales.

