El presidente de la Comisión de Análisis, Seguimiento y Evaluación sobre la Aplicación y Desarrollo de la Inteligencia Artificial en México del Senado de la República, Rolando Rodrigo Zapata Bello, advirtió que el país necesita comprender el funcionamiento, los alcances y los riesgos de la Inteligencia Artificial (IA) antes de establecer un marco jurídico que regule su utilización, a fin de aprovechar sus beneficios sin comprometer los derechos de la población.

Durante la inauguración del conversatorio MeetUp Claude: IA y Sociedad, el legislador destacó que la acelerada evolución tecnológica exige una legislación flexible, actualizada y sustentada en el conocimiento de especialistas, empresas e instituciones académicas.

Recordó que hace apenas tres años comenzaron a popularizarse los sistemas de conversación automatizada, mientras que actualmente existen herramientas capaces de programar, analizar información y ejecutar tareas complejas con creciente autonomía.

Zapata Bello consideró que hacia 2030 podrían desarrollarse capacidades tecnológicas difíciles de imaginar actualmente, por lo que insistió en que México debe prepararse desde ahora para enfrentar los desafíos de una transformación que impactará prácticamente todas las actividades económicas y sociales.

Explicó que los encuentros con representantes de los sectores tecnológico, empresarial, académico y social han permitido enriquecer la iniciativa de regulación que se trabaja en el Senado, con el propósito de construir disposiciones acordes con la innovación y las necesidades nacionales.

Por su parte, la senadora Juanita Guerra Mena, secretaria de la comisión, reconoció que la Inteligencia Artificial ofrece importantes oportunidades para impulsar el crecimiento económico, mejorar la educación, fortalecer los servicios de salud y ampliar las posibilidades de desarrollo.

Sin embargo, alertó sobre los riesgos relacionados con la protección de datos personales, la privacidad, la seguridad informática, la desigualdad, el empleo y el respeto a los derechos humanos.

La legisladora del Partido Verde sostuvo que la regulación deberá encontrar un equilibrio entre el aprovechamiento de las nuevas tecnologías y la protección de las personas frente a posibles abusos o aplicaciones discriminatorias.

Durante el encuentro, Ricardo Lira de la Vega, representante en México de Claude, plataforma desarrollada por Anthropic, señaló que las regulaciones sobre Inteligencia Artificial deben responder a las características y necesidades de cada país.

Explicó que los modelos normativos aplicados en Estados Unidos o Japón no necesariamente ofrecen soluciones adecuadas para México, por lo que consideró fundamental construir reglas que beneficien directamente a la sociedad mexicana.

En representación del sector financiero, Alejandro Zárate, responsable de datos de Santander México, anticipó que la Inteligencia Artificial provocará una transformación profunda en los servicios bancarios, particularmente en los procesos de verificación de identidad, asesoría digital y prevención de fraudes.

Destacó que estas herramientas pueden contribuir a ampliar la inclusión financiera y facilitar el acceso de más personas a créditos, hipotecas e inversiones, mediante procedimientos más rápidos y eficientes.

En materia laboral y educativa, Juan Pablo Rojas, director de Tecnología de Platzi, subrayó la importancia de promover una cultura de aprendizaje que permita a los trabajadores utilizar la Inteligencia Artificial como una herramienta para mejorar su productividad.

Consideró que las empresas deben demostrar los beneficios concretos de estas tecnologías y capacitar a su personal para reducir la incertidumbre relacionada con la posible sustitución de empleos.

Por su parte, Adrián Alcántara, director general de Doctoralia México, afirmó que la Inteligencia Artificial puede convertirse en una herramienta fundamental para mejorar la atención médica, al permitir automatizar actividades administrativas como la elaboración de expedientes clínicos.

Explicó que estas aplicaciones podrían liberar tiempo de los profesionales de la salud para dedicar mayor atención a sus pacientes, aunque advirtió que su utilización debe sujetarse a límites claros, protección de información sensible y criterios de acceso ético y equitativo.

Los participantes coincidieron en que la Inteligencia Artificial no debe desarrollarse al margen de la supervisión institucional, particularmente cuando sus aplicaciones pueden influir en decisiones financieras, laborales, educativas o médicas.

En este contexto, el Senado busca avanzar en la construcción de una legislación que impulse la innovación, promueva la competitividad y establezca responsabilidades para quienes desarrollan y utilizan sistemas de Inteligencia Artificial.

Finalmente, Rodrigo Zapata Bello reiteró que el desafío legislativo consiste en evitar regulaciones que frenen el desarrollo tecnológico, pero también impedir que la ausencia de reglas exponga a la ciudadanía a riesgos relacionados con la privacidad, la discriminación y el uso indebido de información.

El objetivo, sostuvo, es que México cuente con una regulación capaz de evolucionar junto con la tecnología y garantizar que sus beneficios se traduzcan en mejores oportunidades económicas, servicios públicos más eficientes y mayor bienestar para la población.