Ante los cuestionamientos y señalamientos sobre su gestión, la presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE), Guadalupe Taddei Zavala, aseguró que el organismo no cederá ante presiones, descalificaciones ni ataques, y sostuvo que su responsabilidad constitucional de organizar elecciones continuará sin interrupciones.
Durante la sesión extraordinaria del Consejo General, la consejera presidenta afirmó que el INE es una institución cuya fortaleza trasciende a quienes temporalmente ocupan sus cargos, por lo que las controversias políticas no deben comprometer la confianza ciudadana en el árbitro electoral.
“El INE es mucho más grande que cualquier persona, que cualquier coyuntura y que cualquier controversia”, expresó.
Sus declaraciones se producen en medio de cuestionamientos públicos sobre presuntas irregularidades administrativas y posibles conflictos de interés en contrataciones del Instituto, así como de exigencias de diversos actores políticos para que se esclarezcan los señalamientos.
Taddei reconoció que la crítica y la fiscalización forman parte de la vida democrática y subrayó que ningún servidor público está exento de rendir cuentas. Sin embargo, advirtió que las acusaciones deben sustentarse en hechos comprobables y no utilizarse para deteriorar la credibilidad de las instituciones.
“La crítica es legítima, la fiscalización es necesaria. Nadie, absolutamente nadie, está por encima del escrutinio público. Pero una cosa es cuestionar con hechos y otra muy distinta es pretender debilitar la confianza en una institución mediante afirmaciones que deben comprobarse”, puntualizó.
La presidenta del organismo electoral recordó que el INE ha enfrentado controversias y señalamientos en distintos momentos de su historia, particularmente durante los procesos electorales, sin que ello haya impedido el cumplimiento de sus responsabilidades.
En ese sentido, aseguró que las actividades institucionales continúan en todo el país, desde la actualización del padrón electoral y la preparación de casillas hasta la construcción de acuerdos y la adopción de decisiones para garantizar el ejercicio del voto.
“Mientras otros discuten sobre el INE, el INE sigue trabajando”, enfatizó al reconocer la labor de miles de trabajadores que sostienen diariamente la operación del organismo.
Taddei también advirtió sobre las consecuencias de debilitar la confianza pública en las instituciones electorales, al señalar que la experiencia democrática de México demuestra la importancia de preservar su legitimidad y funcionamiento.
Consideró que los intentos de descalificar a la Presidencia del Instituto pueden trascender el ámbito personal y afectar la percepción ciudadana sobre una institución constitucional encargada de garantizar la organización de los comicios.
“No vamos a claudicar ante presiones, descalificaciones ni ataques”, afirmó.
Finalmente, invitó a quienes cuestionan el funcionamiento del INE a visitar sus juntas locales y distritales, dialogar con el personal y conocer directamente las actividades que se desarrollan para preparar las elecciones.
La consejera presidenta reiteró que el Instituto mantendrá sus responsabilidades con serenidad y firmeza, mientras los señalamientos sobre posibles irregularidades deberán esclarecerse mediante los mecanismos de fiscalización y las instancias competentes.

