Con una apuesta por la diversidad cultural, la inclusión y la preservación de la memoria colectiva, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) inauguró la décima primera edición de la Bienal Internacional de Arte Visual Universitario, bajo el eje conceptual “Habitar la memoria”, en el Centro Tolzú de la capital mexiquense.
La exposición reúne 25 obras de artistas nacionales e internacionales que, mediante distintos lenguajes visuales, abordan las identidades, los territorios, los cuerpos y las experiencias que dan forma a la memoria individual y colectiva. En esta edición, la Bienal incorporó por primera vez un premio especial para estudiantes pertenecientes a pueblos originarios, con el propósito de ampliar la representación de sus expresiones artísticas en el ámbito universitario.
Durante la ceremonia inaugural, la rectora de la UAEMéx, Martha Patricia Zarza Delgado, y la secretaria de Identidad y Cultura, Cynthia Ortega Salgado, entregaron esta distinción a Kaede Akari Sánchez Flores, estudiante de la Facultad de Artes, por su obra “¿Qué es lo que recuerdas de mí?”.
Zarza Delgado destacó que la Bienal se ha consolidado como un espacio de encuentro, reflexión y disfrute de las expresiones artísticas, al reconocer la cultura como una dimensión fundamental de la vida humana. Asimismo, señaló que en esta undécima edición participaron cerca de 400 personas de México y otros países, lo que fortalece el alcance de este encuentro dedicado a la investigación y producción artística contemporánea.
La rectora subrayó que el reconocimiento de la pluralidad, la diversidad cultural y la igualdad forma parte de la transformación universitaria. En este sentido, consideró que la incorporación de una distinción dirigida a estudiantes de pueblos originarios abre nuevas oportunidades de participación y permite visibilizar manifestaciones culturales que enriquecen la vida académica y artística.
Sin embargo, el mensaje de inclusión también estuvo acompañado de un llamado a revisar las condiciones en las que participan las comunidades indígenas en los espacios culturales.
En representación de las y los artistas, Kaede Akari Sánchez Flores sostuvo que la creación artística va más allá de elaborar una obra, pues implica investigar, experimentar y cuestionar la realidad. Explicó que el arte permite expresar aquello que las palabras no alcanzan a comunicar, hacer visibles las inconformidades sociales y preservar recuerdos que, en ocasiones, se intenta dejar atrás.
Al referirse al nuevo premio especial, reconoció la importancia de abrir espacios para las expresiones de los pueblos originarios, aunque advirtió que la inclusión debe traducirse en una participación efectiva y no limitarse a acciones simbólicas.
La estudiante llamó a evitar los estereotipos y la segregación, así como las perspectivas que reducen a las comunidades indígenas a elementos exóticos. Enfatizó que sus integrantes tienen los mismos derechos y posibilidades de participar plenamente en la vida cultural y artística, por lo que la inclusión debe construirse desde el reconocimiento de su diversidad y su capacidad para generar propuestas contemporáneas.
Por su parte, Cynthia Ortega Salgado señaló que la Bienal propicia espacios de conocimiento sensible en los que la comunidad universitaria comparte sus propuestas y contribuye a ampliar la comprensión de las realidades sociales. Explicó que las obras participantes exploran la memoria a través de archivos, materiales, procesos creativos y entramados simbólicos que permiten reinterpretar las experiencias humanas.
Reconocen propuestas artísticas universitarias
Como parte de la ceremonia, las autoridades universitarias entregaron los premios correspondientes a las categorías Estudiantes de Nivel Superior y Estudiantes de Estudios Avanzados y Personal Académico, además de otorgar menciones honoríficas.
En la categoría Estudiantes de Nivel Superior, Alvar Emilio Villalobos Viterbo obtuvo el primer lugar por “La máquina arruinada (Valle de Toluca)”. El segundo lugar correspondió a Jimena Cortina Cole, por “Cuenta regresiva”, mientras que Mariana Lizet Morales Ponce obtuvo el tercero con “Cuando ya no esté”.
En la categoría Estudiantes de Estudios Avanzados y Personal Académico, Juliana Rojas Gutiérrez recibió el primer lugar por “Artchivo afectivo: la memoria del contacto”. Heriberto Olguín Simón obtuvo el segundo con “En la boca de piedra. 1920 variaciones para el censo de Tecámac, 2020”, y Ernesto Mendoza Téllez consiguió el tercer lugar por “Sutiles remedios para raíces expuestas”.
También se reconoció al artista universitario invitado Pelayo del Villar por su obra “Mnemósine: El río de los recuerdos”.
Zarza Delgado informó que las obras premiadas pasarán a formar parte del patrimonio cultural de la Universidad, con lo que se busca fortalecer la producción artística y democratizar el acceso a la cultura entre la población mexiquense. Añadió que la propuesta de reforma a la Ley de la UAEMéx contempla mantener la cultura como un bien público y favorecer su acercamiento a la sociedad.
A la inauguración asistieron el director general del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios, Antonio Jaymes Núñez; el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Estado de México, Víctor Leopoldo Delgado Pérez; la directora de Innovación Cultural, María Trinidad Contreras González, y la directora general del Centro Tolzú, Susana Georgina Miranda Arizmendi.
La XI Bienal Internacional de Arte Visual Universitario permanecerá abierta a la comunidad universitaria y al público en general en la Galería de Cristal del Centro Tolzú, en Toluca, hasta enero de 2027.

