Ante los cuestionamientos por presuntas irregularidades y corrupción en el Instituto Nacional Electoral (INE), el coordinador del PAN en la Cámara de Diputados, Elías Lixa Abimerhi, presentó ocho propuestas para modificar la convocatoria de selección de la nueva presidencia del organismo, con el propósito de impedir cuotas partidistas, garantizar evaluaciones independientes y someter todo el procedimiento al escrutinio ciudadano.
Durante la reunión de la Junta de Coordinación Política (Jucopo), el legislador advirtió que la renuncia de Guadalupe Taddei obliga a la Cámara de Diputados a establecer mecanismos más estrictos de transparencia, ante los señalamientos sobre presuntas filtraciones de exámenes, favoritismos en entrevistas y cuestionamientos a la integración del Comité Técnico de Evaluación.
“El caso Taddei implica la responsabilidad de actuar con absoluta legalidad desde la Cámara de Diputados y llevar esta convocatoria bajo los principios de máxima transparencia, máxima publicidad y máximo escrutinio público”, sostuvo.
Entre las propuestas destaca ampliar de cuatro a ocho años el periodo durante el cual los integrantes del Comité Técnico de Evaluación deberán haberse mantenido separados de cargos directivos partidistas, además de impedir la participación de funcionarios en activo o personas vinculadas con gobiernos y autoridades electorales.
Acción Nacional también plantea que la Jucopo consulte a instituciones de reconocido prestigio para integrar el Comité y que la Comisión Nacional de los Derechos Humanos escuche a organizaciones civiles antes de designar a sus representantes, estableciendo mecanismos para objetar perfiles que no garanticen independencia e idoneidad.
Asimismo, propone permitir la presencia de observadores de los grupos parlamentarios, organizaciones ciudadanas e instituciones académicas en todas las sesiones del Comité Técnico, con el objetivo de evitar decisiones discrecionales.
En materia de evaluaciones, el PAN exige establecer controles para prevenir filtraciones de exámenes, publicar los resultados de los aspirantes con su consentimiento y justificar detalladamente la integración de las quintetas que serán sometidas a consideración de la Cámara de Diputados.
Una de las exigencias centrales consiste en eliminar los llamados “superpoderes” de la Presidencia del INE, mediante la aprobación de una reforma que devuelva al Consejo General las facultades de decisión colegiada y evite que atribuciones fundamentales queden concentradas en una sola persona.
“Hay que evitar que una sola persona tenga dichos superpoderes y se regrese a las decisiones colegiadas en el instituto”, afirmó Lixa.
El coordinador panista sostuvo que la designación de la nueva presidencia representa una oportunidad para recuperar la credibilidad del árbitro electoral, siempre que el procedimiento se mantenga alejado de intereses partidistas y negociaciones de poder.
“No va a haber restauración de la confianza en ese instituto si continúan los agandalles y las cuotas de poder”, sentenció.
Las ocho propuestas quedaron a consideración de la Jucopo, que deberá determinar su viabilidad jurídica y buscar acuerdos entre las bancadas para emitir la convocatoria correspondiente, en medio de las diferencias que han retrasado el inicio del procedimiento de selección.

