El presidente de la Cámara de Diputados, Raúl Bolaños-Cacho Cué, condenó las agresiones registradas durante la comparecencia de los titulares del sector salud, ordenó retirar del Palacio Legislativo a las personas involucradas y anunció una investigación para determinar quién autorizó su ingreso. Además, advirtió que la designación de la nueva presidenta del Instituto Nacional Electoral (INE) debe construirse mediante acuerdos entre todas las fuerzas políticas para evitar cuestionamientos sobre la imparcialidad del organismo.
En entrevista con representantes de los medios de comunicación, el legislador explicó que, tras el incidente en el que personas ajenas a la Cámara arrebataron cartulinas a la diputada panista Noemí Luna, se comunicó inmediatamente con ella y ordenó al responsable de seguridad y resguardo, Carlos Noriega, identificar a los involucrados y solicitarles que abandonaran el recinto.
Confirmó que las personas fueron localizadas mediante las cámaras de videovigilancia y retiradas de San Lázaro. Asimismo, anunció que investigará quién autorizó su acceso a la comparecencia.
“Es mi responsabilidad garantizar la seguridad de todas y de todos dentro de este Palacio Legislativo”, afirmó.
Bolaños-Cacho sostuvo que las diferencias entre partidos son naturales en el Congreso, pero advirtió que no pueden convertirse en agresiones físicas, intimidaciones o actos de violencia.
Respecto a la controversia por el formato de la comparecencia, explicó que las comisiones de Salud y Seguridad Social tienen autonomía para establecer sus procedimientos y que el desacuerdo surgió porque PAN y PRI solicitaron modificaciones a un formato previamente aprobado.
Sin embargo, lamentó que la discusión sobre los problemas del sistema sanitario terminara desplazada por los enfrentamientos entre legisladores y asistentes.
Ante la próxima discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación para 2027, advirtió que se espera un debate intenso y prolongado, que podría extenderse durante varios días de la próxima semana.
Señaló que mantendrá el diálogo con los coordinadores parlamentarios para garantizar una discusión respetuosa, sin impedir que las distintas fuerzas políticas defiendan sus posiciones.
“Estoy completamente seguro de que la gente quiere ver a diputadas y diputados serios que, en vez de estarse insultando y empujando, estén argumentando con fuerza y firmeza, pero con respeto desde la tribuna”, expresó.
Sobre las presuntas irregularidades durante la gestión de Guadalupe Taddei al frente del INE, Bolaños-Cacho consideró prioritario que las investigaciones puedan derivar en responsabilidades penales, en caso de acreditarse conductas delictivas.
Explicó que, aunque jurídicamente podría solicitarse un juicio político contra la exconsejera presidenta, considera que esa vía tendría un alcance limitado frente a la necesidad de esclarecer posibles delitos.
Afirmó que deben esperarse las conclusiones de la Auditoría Superior de la Federación y las denuncias que presente el propio INE ante la Fiscalía General de la República, para que se investiguen los hechos y, de ser procedente, se determinen sanciones.
En cuanto a la designación de la nueva presidenta del INE, respaldó la postura del coordinador de Morena y presidente de la Jucopo, Ricardo Monreal, de privilegiar el consenso sobre una imposición de la mayoría legislativa.
Advirtió que aprobar unilateralmente la convocatoria, integrar el comité de evaluación y designar a la nueva titular podría generar desconfianza desde el inicio del procedimiento.
“Lo que queremos es un árbitro electoral que dé certeza de imparcialidad y de neutralidad, y para eso necesitamos el acompañamiento de todas y todos”, puntualizó.
Reconoció que existe urgencia por concluir el nombramiento, pero sostuvo que la presidencia provisional garantiza actualmente el funcionamiento del instituto, por lo que no debe sacrificarse la confianza pública por acelerar los tiempos.
“No debemos correr prisa para que por esa prisa se genere desconfianza”, enfatizó.
El presidente de la Cámara también confirmó que continúan las negociaciones con PAN y PRI para modificar el proyecto de convocatoria y alcanzar acuerdos que permitan iniciar el proceso de selección con el respaldo de las distintas bancadas.
Finalmente, reiteró que mantendrá su política de conciliación ante las discusiones legislativas que se avecinan, particularmente las relacionadas con el presupuesto federal y la renovación de la presidencia del INE.
“El diálogo es el mejor brazo comunicante de la política y se debe dialogar siempre. Nunca renunciaría yo al diálogo”, concluyó.

