El Grupo Parlamentario del PAN en la Cámara de Diputados exigió la renuncia de Zoé Robledo a la Dirección General del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), al denunciar el deterioro de los servicios médicos, el desabasto de medicamentos, presuntas irregularidades presupuestales y la falta de respuestas del Gobierno federal ante los problemas que enfrentan millones de pacientes.
Durante una conferencia de prensa, los legisladores respaldaron la exigencia del presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, y acusaron que la comparecencia de los titulares del sector salud, realizada este viernes 6 de noviembre en San Lázaro, fue utilizada para respaldar políticamente a los funcionarios, en lugar de someterlos a un verdadero ejercicio de rendición de cuentas.
El coordinador de los diputados panistas, Elías Lixa, cuestionó la presencia de asistentes que, según denunció, fueron llevados al recinto legislativo para aplaudir a los funcionarios federales, mientras persistían los reclamos por las deficiencias hospitalarias y la falta de medicamentos.
“¡La Cámara de Diputados no puede degradarse a ser un circo del Ejecutivo!”, expresó Lixa, quien calificó como una vergüenza que se utilizara el recinto parlamentario para respaldar a funcionarios que, a su juicio, no han resuelto los problemas del sistema público de salud.
Por su parte, la vicecoordinadora Noemí Luna acusó que las modificaciones al formato de la comparecencia buscaron limitar los cuestionamientos de la oposición y evitar que los funcionarios respondieran directamente por los resultados de sus administraciones.
“La manipulación del formato refleja el miedo que tienen a la rendición de cuentas. Los funcionarios vienen a la Cámara de Diputados a responder por sus resultados, no a recibir aplausos”, sostuvo.
La legisladora también exigió a la Mesa Directiva garantizar la seguridad de los diputados, después de denunciar agresiones y actos de intimidación durante el desarrollo de la comparecencia.
El diputado Éctor Jaime Ramírez Barba advirtió que, de acuerdo con las cifras expuestas por su bancada, la población sin acceso a servicios de salud pasó de 20 millones de personas en 2018 a 44.5 millones en 2024, mientras que el gasto que las familias deben cubrir directamente para atender enfermedades aumentó 41 por ciento en términos reales.
Agregó que cuatro de cada diez personas sin seguridad social no reciben completas sus recetas médicas, situación que obliga a numerosos pacientes a comprar medicamentos con recursos propios.
En materia presupuestal, cuestionó que el IMSS haya autorizado 20 mil 700 millones de pesos de ingresos excedentes para sostener IMSS-Coplamar, mientras que, según las observaciones de la Auditoría Superior de la Federación citadas por el legislador, se registró una reducción de 16 mil 801 millones de pesos al programa de atención médica y medicamentos gratuitos para personas sin seguridad social.
Asimismo, señaló presuntas irregularidades por más de 7 mil 400 millones de pesos, cuya naturaleza y responsabilidades deberán esclarecer las autoridades correspondientes.
“En Acción Nacional no pedimos discursos. Exigimos hechos”, afirmó Ramírez Barba, quien demandó recursos federales suficientes, transparencia en las listas de espera, información verificable sobre el suministro de medicamentos y garantías para evitar que la ampliación de los servicios médicos se financie con las cuotas de los trabajadores.
A su vez, el diputado Germán Martínez Cázares acusó que la comparecencia fue organizada para favorecer a los funcionarios federales y evitar un debate sobre las condiciones reales de los hospitales públicos.
El legislador exigió respuestas sobre las cirugías pendientes, la falta de insumos médicos, el desabasto de medicamentos y las condiciones laborales del personal sanitario.
“Nos juntaremos con un nuevo director del IMSS, porque Zoé Robledo tiene que salir”, expresó Martínez Cázares, al respaldar públicamente la exigencia de separación del cargo.
También cuestionó que no se respetara la petición de la Junta de Coordinación Política para que las intervenciones concluyeran con la participación de los legisladores, al considerar que se pretendió convertir una obligación constitucional de rendición de cuentas en un acto de respaldo al Gobierno federal.
Los diputados panistas insistieron en que las deficiencias de los servicios públicos de salud tienen consecuencias directas sobre la economía de las familias, particularmente cuando deben recurrir a hospitales privados o adquirir medicamentos que deberían recibir gratuitamente.
Finalmente, la bancada del PAN reiteró su exigencia de que Zoé Robledo deje la dirección del IMSS y demandó que el Gobierno federal responda por los problemas de atención médica, el ejercicio de los recursos públicos y las condiciones del personal de salud.
Los señalamientos y cifras fueron expuestos por los legisladores de oposición durante su posicionamiento; el comunicado no incluye una respuesta del titular del IMSS a las acusaciones.

