A propósito del cumpleaños 22 del Partido de la Revolución Democrática, el periódico Excélsior realizó una entrevista a su dirigente nacional, Jesús Zambrano. A continuación Sexenio presenta lo más importante de entre lo que dijo el líder perredista.

Entre otras cosas, Zambrano explicó el motivo por el cual echaron para atrás la alianza electoral con el PAN en el Estado de México.

El dirigente nacional del Sol Azteca explicó que seguir adelante con la alianza hubiera provocado serias divisiones dentro del partido, “nos hubiera conducido a algo parecido a una catástrofe”, afirmó. Por lo que la decisión le pareció necesari para evitar una fractura dentro de la izquierda.

En cuanto, a una eventual candidatura de Andrés Manuel López Obrador, Zambrano aseguró que lo apoyaría si se trata de quién esté mejor posicionado, a pesar de las críticas que el tabasqueño ha hecho a la corriente que él representa.

«Si él es el que aparece como mejor posicionado en el momento en que tomemos la decisión, asumo esa responsabilidad de hacer campaña con él. (…) No soy una persona de odios. Sé el valor que tiene la unidad y he aprendido el valor que tienen la tolerancia, la pluralidad y la convivencia democrática”, sostuvo el presidente del PRD.

No obstante, Zambrano dejó claro que lo importante es que se elija a quién esté mejor posicionado. “Debemos definir claramente las reglas del juego, luego ver cuál de los aspirantes está mejor posicionado, si es Marcelo Ebrard o Andrés Manuel López Obrador o alguien más, y, por último, cerrar todos filas con él o con ella”.

Así mismo, Zambrano considera competitivo al PRD para 2012: “Después de que se da la alternancia en el 2000, hacia la derecha, ha quedado claro que el PAN no tiene la capacidad de resolver los grandes y graves problemas del país. Mientras tanto, la izquierda ha logrado alcanzar la responsabilidad de gobiernos estatales, cuyo caso más emblemático y más visible es el de la Ciudad de México, donde ha dejado claro que tiene la capacidad de conjuntar voluntades, darle confianza a los empresarios, generar oportunidades y desplegar los programas sociales en beneficio de sectores amplios de la sociedad, que en su momento algunos calificaron de populistas, pero que ahora todo mundo los ha empezado a hacer suyos”.

Pero para ello, considera Zambrano, es fundamental que la izquierda permanezca unida. “Por eso estamos avanzando en cerrar filas. Queremos hacer a un lado el tratamiento alejado de la civilidad democrática de nuestras diferencias, y tratarlas internamente, con responsabilidad”.

También aclaró que no le teme a las diferentes formas de pensar en el seno de su partido, pues se trata de una insititución plural. Lo importante, consideró, es lograr conciliar estas diferencias.

En cuanto a los rivales de su partido para 2012, el perredista calificó como “un retroceso” el posible regreso del PRI a Los Pinos. “Éste es un PRI dinosáurico. Y los priistas quieren volver realidad el cuento de Augusto Monterroso, para que cuando despertemos el dinosaurio siga ahí. El PRI que quiere regresar es el que protegió a Mario Marín y a Ulises Ruiz. Es el PRI que gobierna los estados donde más se ha acrecentado la violencia y el desastre ecológico”.

Sin embargo, aclaró, la opción no es que se mantenga el PAN en el poder. “No por oponerme al PRI estoy abogando por el mantenimiento de las administraciones panistas fallidas. Abogo por un planteamiento para que desde la izquierda se gane la confianza, para que la alternancia sea hacia la izquierda en el 2012.”, dijo. Para Zambrano el PRI y el PAN son lo mismo, y con ninguno de los dos partidos habría una mejoría en la situación del país.

Además, afirmó estar convencido de que Felipe Calderón llegó de manera fraudulenta a la Presidencia en 2006. En cuanto a los precandidatos del PAN a la presidencia, los describió como “demasiado pequeñitos, demasiado incoloros. No pintan.”

Cuando se le preguntó sobre si un gobierno perredista mantendría al Ejército en las calles, Zambrano consideró que habría que analizar cada región del país, en donde no hubiera control por parte del Estado, sería necesario mantenerlo y luego retirarlo paulatinamente. En cuanto a las alianzas dijo que fueron necesarias en algunos estados del país para detener al PRI que se enfilaba sin problemas hacia la Presidencia.

Zambrano concluyó que la solución para el país es un gobierno de izquierda que cuente con “recursos para invertir en infraestructura, en educación, en ciencia y tecnología, en vivienda, en la atención a los grandes rezagos que traemos en salud”, y que genere “la confianza para que haya una mayor inversión en el país, tenemos que generar los empleos para que haya oportunidades para las nuevas generaciones y atender los grandes rezagos en el campo para lograr la seguridad alimentaria.”

Fuente: Sexenio Extraordinary Life