AlejandroPor: Alejandro Lelo de Larrea Polanco

Ya no habrá Déficit Fiscal Cero en 2013

Tapan el hoyo de la Consolidación Fiscal

Lejos del triunfalismo del discurso por su Primer Informe de Gobierno, la realidad se le impuso al presidente Enrique Peña Nieto y tuvo que anunciar pequeños ajustes económicos para evitar que la recesión en este 2013 sea mayor. Y para que en 2014 la situación no se complique más, apretará un poco, vía impuestos, a las clases media alta y alta.

En primer lugar, el gobierno federal desistió de su terquedad (que siempre se antojó imposible) de que 2013 fuese un año de Déficit Fiscal Cero.

Este domingo, durante la presentación de la reforma hacendaria, en el salón Adolfo López Mateos, en Los Pinos, el presidente Peña Nieto anunció el “Programa de Aceleración del Crecimiento Económico”, que permite el 0.4% del PIB, de Déficit para 2013.

El Producto Interno Bruto (PIB) nacional, según el propio gobierno federal, es de 1.1 billones de dólares (14 billones de pesos), con lo que 1% del PIB es equivalente a 140 mil millones de pesos. El Déficit Fiscal anunciado por Peña Nieto será del orden de 56 mil millones de pesos.

Además, dicho “Programa de Aceleración del Crecimiento Económico”, cuyo pomposo nombre se sacaron de la manga para atender la realidad económica adversa, prevé que para 2014 el Déficit Fiscal pueda alcanzar hasta 1.5% del PIB. Es decir, unos 210 mil millones de pesos.

En lo que toca a la reforma hacendaria anunciada, ésta no fue muy bien recibida por los más ricos.

Algunas figuras del mundo empresarial mexicano que efusivamente en el salón Adolfo López Mateos de Los Pinos aplaudieron el fin de impuestos como el IETU o el de Depósitos en Efectivo, apretaron los maxilares al escuchar que no habría IVA en alimentos y medicinas, que se eliminan los regímenes de Consolidación Fiscal, así como que las operaciones de la Bolsa de Valores deberán pagar Impuesto Sobre la Renta y quienes tengan ingresos superiores a los 500 mil pesos mensuales pagarán ya no el 30%, sino el 32% de ISR.

La Consolidación Fiscal ha sido uno de los grandes agujeros hacendarios, pues es sabido que los grandes consorcios suelen utilizarlo para eludir impuestos, al crear empresas en las que supuestamente pierden dinero en el año, y al momento de presentar una sola declaración fiscal, compensan estas pérdidas para reducir el pago de impuestos.

En el caso de operaciones bursátiles, eran todo un paraíso fiscal. Hay que recordar que vía la Bolsa Mexicana de Valores se han realizado operaciones que eluden al fisco, como la venta de Banamex, en 2002, operación que ascendió a los 12 mil millones de dólares y no se pagó un solo centavo de impuestos.

Al finalizar el acto en el salón López Mateos, el líder del Consejo Coordinador Empresarial, Gerardo Gutiérrez Candidani, a preguntas expresas de reporteros, no ocultaba su desacuerdo, y decía que revisarían a detalle con los legisladores el tema de la Consolidación Fiscal, así como de la propuesta de gravar operaciones bursátiles, y que van a insistir en que se grave con 5% de IVA alimentos y medicamentos.

Según el gobierno de Peña Nieto, esta reforma permitirá que en 2014 la recaudación fiscal crezca 1.4% del PIB, lo que equivale a unos 196 mil millones de pesos. De esta cantidad, según el presidente Peña Nieto, le tocarán a las entidades federativas el 1% del PIB, o sea unos 140 mil millones de pesos adicionales.

Para 2018, según Peña, la recaudación fiscal producto de esta reforma será de 3% del PIB, es decir de unos 420 mil millones de pesos.

Así, parece que la realidad le va imponiendo ajustes a las cuentas alegres del gobierno federal.