obamaLa Casa Blanca expresó hoy su complacencia con el acuerdo anunciado hoy por líderes republicanos y demócratas en el Senado para reabrir el gobierno y elevar el techo de la deuda antes de la fecha límite de este 17 de octubre.

Sin embargo, el vocero presidencial Jay Carney evitó dar por segura la aprobación del acuerdo ante la resistencia del ala republicana más conservadora en la Cámara de Representantes a aceptar una propuesta sin condiciones, aunque consideró que éste era un indicio favorable.

“No estamos apostando a nada. Aplaudimos a los líderes por alcanzar el acuerdo y le pedimos a ambas cámaras que actúen de manera expedita (…) para remover la amenaza de la moratoria (de pagos)”, dijo Carney en rueda de prensa.

Consideró que la propuesta negociada entre el líder demócrata Harry Reid y su contraparte republicano Mitch McConnell contiene los elementos necesarios para superar el entrampe legislativo iniciado tres semanas atrás con el cierre del gobierno.

Poco antes, Reid anunció un acuerdo que dará oportunidad a los dos partidos para entrar en negociaciones formales para discutir y buscar acuerdos sobre una amplia agenda de temas relacionados con el presupuesto y el déficit.

El acuerdo propone la reapertura del gobierno hasta el 15 de enero, eleva el tope del endeudamiento hasta el 7 de febrero, y establece el 13 de diciembre como la fecha para que ambas fracciones logren un acuerdo de largo plazo.

De igual forma incluye la creación de un sistema de verificación de ingresos para evitar fraudes en la asignación de subsidios federales a las personas elegibles bajo la Ley de Salud Asequible o Obamacare.

La expectativa del Senado y la Casa Blanca es que el presidente de la cámara baja, el republicano John Boehner, acepte ahora poner el acuerdo a votación primero en ese órgano legislativo y después turnarlo al Senado.

Se requieren 217 votos para lograr su aprobación en la Cámara de Representantes, en la que los demócratas disponen de 200 votos y los republicanos de 233, anticipándose que si Boehner cede a esta solicitud, una minoría de estos últimos podrían sumarse a respaldar a los primeros.

Carney dijo que independientemente de los procedimientos parlamentarios que se adopten, “nuestra esperanza es que las dos cámaras actúen pronto. Estamos en el día 16 de este innecesario cierre del gobierno”, dijo.

Aunque una eventual aprobación de este acuerdo es considerado como una victoria política del presidente Barack Obama y de un fracaso para los republicanos, Carney desestimó esa lectura.

“Aquí no hay ganadores. Los estadunidenses han pagado un precio por lo que pasó”.