Teresa Bracho GonzálezLa reforma educativa sí era necesaria, ante la situación que se vive en el país, afirmó Teresa Bracho González, investigadora e integrante de la Junta de Gobierno del Instituto Nacional de Evaluación Educativa (INEE).

Durante el seminario internacional “Reforma Educativa ¿qué estamos transformando?”, que se realiza en la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), la especialista subrayó que la gran deuda del país con la educación tiene que ver con la cobertura, pues no se ha resuelto el tema del acceso a ese derecho.

Para Bracho González, en el sistema de educación obligatoria persiste ineficacia y altos porcentajes de estudiantes de 15 años de edad con logros inferiores al nivel básico (nivel 2 de la prueba PISA).

La también integrante de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC) añadió que, aunado a esa situación, el porcentaje de deserción es de 0.7 por ciento en el nivel primaria, de 5.6 por ciento en el de secundaria y de 15 por ciento en el nivel medio superior.

La reforma educativa promulgada recientemente modifica las relaciones entre actores institucionales (SEP-docentes) al crear un órgano autónomo de evaluación, aunque no modifica el currículum, la formación inicial de docentes, ni el financiamiento de la educación.

Gracias a ese proceso, aseveró, “se recupera la rectoría sobre la educación, se ordena una realidad antes caótica con el magisterio que no conducía a la motivación para profesionalizarse y se recaban las bases para orientar la mejora de lo verdaderamente educativo”.