agenda confidencialPor Luis Soto

EL SECRETARIO DE HACIENDA, Luis Videgaray, anunció en Davos, Suiza —y lo reiteró el día de ayer— que en febrero próximo el presidente de la República anunciará otro pacto.

No, no será por México, pues ese “pasó a mejor vida” después de que se hicieron las reformas estructurales y se cumplieron otros compromisos. Será un “pacto fiscal” cuyo objetivo es dar certidumbre al sector empresarial de que en los próximos tres años, por lo menos, la autoridad no se los volverá a “abrochar” ni a “chamaquear” —como lo hizo en las negociaciones de la reforma hacendaria aprobada en 20013—, con nuevos impuestos.

Para nadie es un secreto —porque además quedó registrado en decenas de desplegados de los principales organismos cúpula del sector privado— que en las propuestas de nuevos impuestos que presentó la Secretaría de Hacienda a los legisladores, que finalmente conformaron la reforma hacendaria, el secretario Luis Videgaray les aplicó la clásica estrategia: “Ni los veo, ni los oigo”, no obstante que les hizo creer a los integrantes de la Concamin la Coparmex, la Canaco, la Canacintra, el Consejo Mexicano de Hombres de Negocios, el Consejo Coordinador Empresarial… que iban a ser escuchados a la hora de elaborar las iniciativas que el Ejecutivo enviaría al Congreso.

La realidad, confesaron al columnista varios de los “cupuleros”, fue que el secretario de Hacienda no sólo no nos recibió, sino que ni siquiera nos escuchó. Bueno, los reclamos plasmados en los desplegados que varios organismos empresariales insertaron en la prensa nacional, ni siquiera fueron atendidos, se quejan aquellos. Para lo único que sirvió el papel donde expusieron sus inconformidades, fue para el WC, dicen los malosos.
Aunque, en honor a la verdad, también hay que señalar que las campañas mediáticas de los empresarios estuvieron hechas “con las patas”.

Como los empresarios no pudieron convencer al secretario de Hacienda ni a al subsecretario Miguel Messmacher de que algunos impuestos —como el IEPS a los refrescos y a la comida “chatarra”, por ejemplo— eran aberrantes, buscaron al presidente de la República para expresarle que habían sido tratados injustamente por Hacienda, no sólo en lo referente a impuestos, sino en otras cositas.

Peña Nieto, al parecer, sí los escuchó y les dijo, según algunos “cupuleros”, lo siguiente: “No dejen de preocuparse, señores, vamos a tratar de corregir esta situación con algunos apoyos…” Casi casi les dijo: “se los firmo y se los cumplo”, dirían algunos.

Y así fue: el 26 de diciembre, en el Diario Oficial de la Federación se publicó un decreto en el que se informa sobre los incentivos que tendrán varios sectores de la producción —como la minería, el turismo, las maquiladoras…— y algunos contribuyentes comunes y corrientes que resultaron seriamente afectados por las disposiciones fiscales aprobadas para el 2014. Este fue el primer pasito para corregir lo bueno, lo malo y lo feo que había hecho el secretario de Hacienda contra los empresarios, aunque cualquiera podría pensar que los “cupuleros” no quedaron muy contentos, o tal vez se sentían todavía agraviados por la forma en que los trató Hacienda.

De otro modo, resulta medio inexplicable por qué Videgaray les informó a aquellos que habrá un “acuerdo de estabilidad tributaria”, un pacto, pues, para “dar certidumbre —por escrito— en las reglas de los impuestos para los próximos años”. Al parecer, el pacto fiscal incluye la promesa de que en los próximos tres años no habrá otros impuestos.

¿O sea que queda descartado el IVA a alimentos y medicinas?, preguntan los analistas políticos bisoños.

¡Pues claro! Nadie en su sano juicio se atrevería a sugerir ese impuesto para el próximo año, cuando se realizarán las elecciones intermedias, ¿verdad?

AGENDA PREVIA

—Dice el gobernador de Guerrero (¿cómo se llama?) que prácticamente ya se “arregló” con los grupos de autodefensa, por lo que no requiere de un gobernador sustituto, perdón, un Comisionado de Seguridad Pública y Desarrollo Integral como actualmente existe en Michoacán. Ellos, los integrantes de las autodefensas, operan en Guerrero en la legalidad bajo el esquema de “usos y costumbres”, precisó.
¡Ah bueno! A ver si cuando se le salgan de control los grupos de civiles armados no corre con el gobierno Federal para pedir que le manden un comisionado.

—Dijo “Chayito”: “La mejor manera de combatir la violencia es cuidar a nuestras niñas y niños para garantizar un México en paz y tranquilidad”.
¡Pero si a ella el presidente Peña Nieto le encomendó combatir el hambre en los 400 municipios más jodidos del país!, ¿o no?
¡Si no puedes, renuncia, Rosario!, gritan los malosos.
También declaró que combatir el hambre, la pobreza y la desigualdad es fundamental, porque “esa es el alma, el corazón, el sentido más importante que tiene el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto”.
¡Aguas, ya se puso romántica la señora!, advierten aquellos.