Agentes de investigación de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México entregaron a Ricardo López Castillo, alias “El Moco”, ante la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México, tras su detención en el municipio de Naucalpan.

Gracias a una orden de aprehensión se logró la detención de Ricardo López Castillo o Ricardo López Reyes, quien fue presentado ante el MP por la Policía de Investigación (PDI) de la Fiscalía Regional.

“El Moco” fue detenido la madrugada del domingo sin que se usara la fuerza, pues se entregó a las autoridades sin oponer resistencia y no estaba acompañado de sicarios como en sus mejores tiempos, cuando tenía el control del trasiego de drogas en tres delegaciones de la ciudad.

Fue agente de la PGR

Según su expediente criminal, “El Moco” fue ex agente de la PGR hasta el 2008, ahí se hizo de relaciones y conexiones, que después usó para sobornar y recibir protección federal y local para él y para su socio y otro mejor amigo, “Pancho Cayagua”, con quien fundó una de las primeras organizaciones criminales en la ciudad: La Unión de Tepito.

“Cayagua”, “El Moco”, “El Rachifd” y Jorge Castro Moreno, “El Abuelo”, como socios en La Unión de Tepito, se apoderaron de la venta de drogas al menudeo en la Zona Rosa, el Centro, el corredor Insurgentes y del Eje Central, donde además empezaron a extorsionar a comerciantes. En la PGJ se le vincula con por lo menos 20 homicidios dolosos y haber ordenado por lo menos otros 30.

Mientras que a nivel federal se le relaciona con el recrudecimiento de la violencia en Cancún a principios de 2017, pues aparentemente fue jefe de sicarios de “Doña Lety”, quien por años comandó el cártel local.

A raíz de su fracaso en el sureste regresó a la ciudad e intentó —junto con Cayagua— recuperar la cúpula de La Unión de Tepito.

A lado de Francisco Hernández Gómez, “Pancho Cayagua”, se le imputa la autoría intelectual del homicidio en 2013 de Horacio Vite, administrador del bar Black en la Condesa y que a la postre desatara la desaparición y ejecución de los 13 jóvenes del bar After Heaven.

Al “Moco” lo buscaban desde el 2013, a raíz del incidente del bar Black, también por asesinar a cuatro personas en un gimnasio de Tepito, todos presuntamente narcomenudistas que se alinearon con “El Betito”, su principal rival y con quien disputaba la cúpula de La Unión de Tepito; cinco años después fue ubicado y detenido en casa de una mujer con quien sostenía una relación sentimental.

Sin embargo, encontraron en Roberto Moyado Esparza, “El Betito”, su principal obstáculo, lo que desató una cruenta guerra en las delegaciones Cuauhtémoc, Venustiano Carranza, Iztacalco, Benito Juárez y GAM.

Ordenó cacería

Según la PGJ, “El Betito” ordenó la ejecución de “Pancho Cayagua”, así como la cacería de “El Moco”, quien terminó por refugiarse en el Estado de México.

Desde el 2017 a la fecha el imputado había perdido todo el poder dentro de la estructura criminal. Le respetaron sólo cinco puntos de venta de droga, que aparentemente no fueron suficientes para él, intento disputar más y por eso asesinaron a tres de sus menudistas, el resto optaron por cambiar de bando y fue entonces que “El Moco” se dio por perdido.

Con esta detención la cúpula del Cártel de Tepito queda a manos de “El Betito”, quien es el principal generador de violencia en la ciudad.