De forma gradual, desaparecería la obligación para los automovilistas de pagar verificación, para luego migrar a un método digital, imparcial y gratuito, prometió el candidato priista al gobierno capitalino, Mikel Arriola.

“Vamos a proponer un esquema para, de manera gradual, salir de dos obligaciones: de hacer la verificación y de pagarla. Las emisiones se pueden medir de manera más inteligente sin que las personas tengan que ir dos veces al año a un verificentro a enriquecer a un pequeño grupo”, expuso.

Luego de que hoy se diera a conocer la lista definitiva de los verificentros que operarán a partir del 2 de julio próximo, el aspirante expuso que hay grave corrupción, incluso manifestada por los empresarios que no obtuvieron un permiso y que denuncian colusion entre un grupo pequeño de concesionarios y el gobierno capitalino.

“No quieren tocar el tema antes de las elecciones. Por eso suspendieron la verificación, porque fue una estrategia totalmente electoral. Este gobierno es profundamente ‘chafa’ en todo. No tiene capacidad ni conocimientos, por eso los tenemos que cambiar porque sus decisiones son inexplicables”, aseguró.

Según el abanderado del Partido Revolucionario Institucional (PRI), la disminución en el número de verificentros implica una mayor pérdida de tiempo para los automovilistas, porque tienen menos opciones a donde acudir.

“Y si ahí sumamos la ‘genialidad’ del gobierno de incrementar los requisitos, pues nos va incrementar la carga regulatoria”, aseguró.

Por ello, consideró que es posible medir la contaminación emitida por los automóviles a través de tecnología más práctica e innovadora, sin embargo dijo que son los dueños de los verificentros, junto con el gobierno capitalino, los menos interesados en adoptarla.

Ante ello, Arriola Peñalosa planteó dos alternativas: en primera instancia la de transición, que implica mantener la verificación, pero ampliando el número de verificentros para que haya más competencia lo que, incluso, permitiría bajar el precio.

Y en segundo lugar, transitar hacia un método que mida las emisiones contaminantes de manera digital e imparcial.