El secretario de Turismo, Enrique de la Madrid, anunció que mañana dará el banderazo de inicio del periodo vacacional en Ixtapa- Zihuatanejo y firmará un convenio para fortalecer la seguridad con el estado de Guerrero.

Entrevistado luego ceremonia de clausura de cursos en la Escuela Superior de Turismo del Instituto Politécnico Nacional (IPN) Generación 2014-2018, el funcionario también se refirió a la transición y afirmó que el gobierno no tiene un cheque en blanco.

“Creo que quedó muy claro que estamos molestos, estamos en contra de la corrupción, en contra de la inseguridad, faltan expectativas de mejora, eso dicen algunos cuando hablan de economía, los salarios no alcanzan, es muy contundente cuando el mexicano dice ya quiero un cambio”, expuso.

Indicó que los mexicanos ya no toleran la corrupción, inseguridad, ineficiencia y “van a cambiar a cuantos gobiernos sean necesarios si no encuentra los resultados”, indicó.

Sin embargo, afirmó, también los mexicanos deben cambiar “porque sino nos la vamos a pasar cambiando de gobiernos, los mexicanos tenemos que reflexionar sobre qué conductas debemos llevar a cabo para tener un mejor país, es momento de reflexión tanto para los que perdimos como los que ganaron”.

Expuso que en materia de turismo es necesario que no sólo se tenga un sector hotelero de primera sino comunidades de primera, pues el crecimiento ha sido tan exponencial, que se quedan atrás los municipios para resolver temas de seguridad, escuelas, salud e infraestructura.

“Tenemos que trabajar todos juntos para que no se de ese desarrollo desigual, donde el propio éxito sea parte de tu fracaso. En ese sentido, el camino lo empezamos a apuntalar, pero hay que profundizar, tiene que haber un desarrollo turístico que venga acompañado de un desarrollo de las comunidades”, dijo.

Indicó que las pasadas elecciones fueron un cambio radical por el que optó la mayoría, pues “los dos últimos partidos que gobernaron ni sumando sus votos alcanzan a la coalición ganadora”.

De la Madrid Cordero consideró que lo ocurrido el pasado 1 de julio se debe traducir como un descontento y que ante ello se debe buscar un México más igualitario, que nuestras políticas públicas y económicas no solamente premien la productividad y competitividad.

“El reto es que no perdamos lo avanzado para lograr esa igualdad, no confundir la insuficiencia de ciertos resultados, con que el camino no es lo correcto, no es lo mismo, perdón que lo diga así, la izquierda española de Felipe González que la izquierda de Venezuela”, expuso.

Señaló que una vez como lo ha dicho el propio Andrés Manuel López Obrador, ya como presidente electo se podrían iniciar las conversaciones de los equipos de transición y dar los puntos de vista de la actual administración sobre los temas.

Sobre la reestructuración del Partido Revolucionario Institucional (PRI), dijo que le preocupa que se den lenguajes muy tradicionales y “que no sea el mejor PRI el que quiere reconvertir al PRI, porque este es un golpe fuerte”.

Dijo que si bien se siente orgulloso de ser priista, en un ánimo de autocrítica, faltó denunciar actos de corrupción dentro del partido y agregó que el PRI es mucho más que corrupción, pero  “algunos permitimos que se estigmatizará en eso”.