El Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), busca hacer alianza con los defensores municipales para garantizar las condiciones mínimas de derechos humanos y respeto a la dignidad, a través de acciones conjuntas, coincidieron su titular, Carlos Garduño Salinas y el Visitador General de Toluca, Víctor Delgado Pérez.

Durante la Tercera Sesión Ordinaria del Comité de Defensores Municipales de la Región Toluca, el Visitador General de Toluca, Víctor Delgado Pérez, refirió la importancia de las reuniones para homologar criterios y brindarles capacitación como lo ha instruido el presidente de la Codhem, Jorge Olvera García, para un mejor desempeño en sus actividades diarias, al considerar que son el primer contacto con la ciudadanía.

Al dictar la conferencia “Protocolo Facultativo de la Convención contra la tortura”, el director general del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, Carlos Garduño Salinas, detalló que dicho documento de la Organización de las Naciones Unidas fue firmado por México en 2003 y ratificado en marzo de 2005; el cual obligó a la creación de un área especializada para efectuar visitas de supervisión a lugares donde se encuentran personas privadas de la libertad, como pueden ser hospitales psiquiátricos, anexos para personas con adicciones, estaciones migratorias, entre otros.

A principios del año en curso, el presidente de la CNDH y del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura, firmó un convenio de colaboración con el titular de la Codhem, que posibilita visitas de supervisión, a fin de identificar factores de riesgo; el Mecanismo tiene facultades para supervisar condiciones y servicios como el abasto de agua potable, ventilación adecuada, medicamentos suficientes en el caso de los penales, toda vez que la Constitución establece que el Estado debe generar acciones de reinserción social.

Explicó que en esos espacios hay personas que agraviaron a la sociedad, sin embargo las autoridades deben garantizar su seguridad, siempre privilegiando la dignidad humana; y los organismos de derechos humanos, vigilar que se cumpla con las condiciones mínimas.

Las visitas de supervisión en los centros penitenciarios tienen efecto disuasivo, porque las autoridades pintan o limpian los lugares, mejoran los servicios y alimentos entre otros; sobre todo, permiten identificar factores de riesgo para evitar actos de tortura y malos tratos; se elabora un informe, una ruta crítica; dialogan con las autoridades para atender la situación; y se hace una visita de seguimiento para corroborar el cumplimiento de acciones; de lo contrario se emite una recomendación.

Enfatizó que los defensores municipales deben conocer la Ley General para prevenir, investigar y sancionar la tortura y otros tratos o penas crueles, inhumanos o degradantes, la cual se promulgó el año pasado; determina que todas las autoridades deben respetar, proteger y garantizar en todo momento la integridad psicofísica de las personas.