El Consejo Nacional de Fomento Educativo (Conafe) celebrará su 47 aniversario el próximo 11 de septiembre; más de cuatro décadas de servicio comunitario y compromiso con la educación, destacó Enrique Torres Rivera, director general del Conafe, quien dijo que “el organismo ha evolucionado para convertirse en una herramienta de desarrollo en las zonas más vulnerables del país”.
 
Así lo informó al reunirse con el personal de la institución, donde indicó que en este periodo el Conafe ha llegado ya a más de 33 mil comunidades rurales, indígenas, marginadas y de migrantes; todos ellos grupos de población a quienes se lleva educación de calidad en 31 estados del país, con lo que se atiende a más de 750 mil beneficiarios.
 
Torres Rivera detalló que en estos servicios se lleva educación básica a más de 327 mil alumnos a través de 33 mil 671 líderes para la educación comunitaria. Además de que se atiende a casi 388 mil menores de 3 años y 394 mil madres, padres, tutores y mujeres embarazadas en educación inicial, con los preceptos de inclusión y equidad y con respeto a las culturas, tradiciones y lenguas indígenas propias de las comunidades.
 
El funcionario federal indicó que la educación que llega a las comunidades cumple con los preceptos de inclusión y equidad que establece la Reforma Educativa, el Conafe, encabezado por Enrique Torres Rivera, implementó la estrategia pedagógica ABCD, Aprendizaje Basado en la Colaboración y el Diálogo, alineada al modelo de educación comunitaria.
 
El Conafe nació el 11 de septiembre de 1971, cuando el secretario de Educación Pública era Víctor Bravo Ahuja. El primer director del Conafe, fue Prudencio López Martínez, quien inició los trabajos con un equipo de seis personas más.
 
La función inicial del Conafe fue la recuperación y rehabilitación del mobiliario y equipo escolar, por lo que la Secretaría de Patrimonio Nacional le cedió muebles y equipo en desuso  para vender lo que aun tuviese utilidad.
 
 
De manera fugaz, el quehacer del Conafe se modificó. Apenas dos años más tarde, en 1973 se formó al primer equipo de instructores comunitarios integrado por 100 voluntarios e inició el programa “Eduque a un niño”, dirigido a las comunidades rurales.
 
En coordinación con el Instituto Nacional Indigenista (INI) abrieron albergues para ofrecer educación, hospedaje y alimentación a niños y niñas de origen indígena, cinco días a la semana.
 
En 1976, el personal de estructura llega a 88 personas y se atienden a más de 5 mil alumnos de primaria en varios estados del país.
 
Este año, se publica por primera vez el manual del instructor comunitario, y de manera oficial la Secretaría de Educación Pública reconoce a esos jóvenes como Instructores de Educación Comunitaria, sucesores del maestro rural
 
47 años, el Conafe llega a donde nadie más.