El coordinador estatal de Protección Civil del estado, Heliodoro Díaz Escárraga, demandó de la Federación más recursos para adquirir e instalar los altavoces de alerta sísmica en municipios vulnerables en el Istmo de Tehuantepec, como Juchitán, que resultó severamente dañado por el temblor del 7 de septiembre del 2017.

En entrevista con Notimex, puntualizó también la necesidad de destinar mayor presupuesto al estado para el mantenimiento y ampliación del Sistema de Alerta Sísmica Mexicano (Sasmex), integrado por el Sistema de Alerta Sísmica de la Ciudad de México (SAS) y el de Oaxaca (SASO), ya que este último tiene 37 estaciones sismosensoras en la Costa, Centro y Norte de la entidad.

“El sistema de alertamiento sísmico, si nosotros no lo cuidamos, no lo mantenemos, si no estamos pendientes de él, en la capital de México no oyen un sismo que provenga de Oaxaca y les afecta más allá que a nosotros porque a nosotros nos alerta con 20 segundos”, planteó.

Díaz Escárraga dijo que el sismo del 7 de septiembre del 2017 dejó como aprendizaje también la necesidad de revisar los protocolos de coordinación interinstitucional para responder mejor ante catástrofes naturales de gran envergadura.

El funcionario puntualizó que, si bien el actuar de las autoridades de los tres órdenes de gobierno fue el adecuado, el movimiento telúrico de magnitud 8.2 dejó al descubierto que se necesita mayor coordinación entre las instituciones para actuar de manera eficiente antes, durante y después de la emergencia.

“Necesitamos revalorar y redimensionar los mecanismos de coordinación interinstitucional, necesitamos revisar de manera muy clara nuestros protocolos no porque no hayan funcionado, sino porque ante la magnitud de fenómenos de esa naturaleza tenemos que ser previsores de escenarios catastróficos para estar mejor preparados”, dijo.

Afirmó que en entidades vulnerables ante desastres naturales como lo es Oaxaca, se necesitan lineamientos muy específicos para atender grandes eventos que puedan afectar a un mayor número de municipios, tal como ocurrió el año pasado donde de los 570 municipios que conforman el estado, 291 padecieron afectaciones por el sismo.

“Si esto nos toca en tres municipios o en cinco, no hubiera pasado de ser un incidente más de los muchos que tenemos, porque Oaxaca es el estado con mayor actividad sísmica del país y además nos pegan igual las tormentas del Atlántico que las del Pacífico y somos un estado vulnerable”, aseveró Díaz Escárraga.

Por otra parte, de acuerdo con datos del Sexto Informe de Gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, Oaxaca presenta un avance físico en la ejecución de los recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden) del 34.3 por ciento y financiero del 36.7 por ciento.

Cabe destacar que de las nueve entidades que recibieron dinero del Fonden para atender la emergencia por los sismos del 7 y 19 de septiembre del 2018, Oaxaca al ser una de las más afectadas, recibió el mayor presupuesto para la reconstrucción, siete mil 362.5 millones de pesos.

Al respecto, el titular de la Coordinación Estatal de Protección Civil indicó que hasta el momento en el Istmo de Tehuantepec, de las 63 mil 100 viviendas dañadas, se han reconstruido 11 mil y ocho mil se encuentran en proceso de construcción.

Comentó que la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) únicamente falta por entregar menos de 500 tarjetas de apoyo para la reconstrucción de los hogares, debido a que algunos de los beneficiarios de estos apoyos tienen problemas con el nombre que registraron o han fallecido.

No obstante, aseveró que debido a las quejas de la población que argumentaba que algunas personas no habían sido censadas, este año se realizó un nuevo censo en el Istmo donde se contabilizaron ocho mil 508 viviendas dañadas, de las cuales mil 247 son pérdida total.

“Hubo una demanda porque mucha gente dijo que no había sido censada porque su casa tenía un daño menor y por motivo de los otros sismos se convirtieron en daños mayores”, afirmó al tiempo de señalar que, desde el 7 de septiembre del 2017 hasta el 4 de septiembre de este año se han registrado 19 mil 500 réplicas en Oaxaca.

Además, en las tres mil 242 escuelas que resultaron dañadas total o parcialmente en el Istmo, mil 898 han sido reconstruidas o reparadas al cien por ciento, entre ellas se encuentra el Centro Escolar Juchitán, que en el sismo del 7 de septiembre del año pasado había colapsado.

Mientras que, de los cuatro hospitales y 30 clínicas afectadas, detalló que estos recintos se encuentran operando con normalidad.

Díaz Escárraga sostuvo que la reconstrucción de casas y escuelas se ha visto detenida por momentos, debido a la falta y encarecimiento de la mano de obra y de materiales, ya que aseveró que la cotización de precios del trabajo de albañilería se ha incrementado hasta en 45 por ciento.

“El problema es que no hay los materiales suficientes en la región y tampoco hay la mano de obra para construir, necesitamos 20 mil obreros de la construcción, albañiles y peones, y hay insuficientes”, dijo.

En cuanto a la reactivación económica de la región del Istmo, expresó que se otorgaron más de 60 mil empleos temporales, mientras que a los pequeños productores de la zona, la Comisión Nacional para el Desarrollo de los Pueblos Indígenas (CDI) ha destinado 40 millones de pesos para darles apoyos.