El atardecer se apoderaba poco a poco de la capital del país y los mexicanos de todos los grupos sociales empezaron a dejar sus casas para dirigirse al Zócalo capitalino a festejar el 208 Aniversario del Grito de Independencia.

Los colores verde, blanco y rojo iluminaban las enormes paredes y balcones de Palacio Nacional, mientras en la plaza corrían niños, y jóvenes abrazaban a sus parejas, cantaban y bailaban.

A pesar de la amenaza de lluvia la gente no se retiraba, quería acompañar al presidente Enrique Peña Nieto en su último Grito de Independencia, aunque las primeras gotas obligaron a correr en la búsqueda de un impermeable para cubrirse sin abandonar la Plaza de la Constitución.

Niños disfrazados de charros y niñas de chinas poblanas, acompañados de sus padres, caminaban por las calles Pino Suárez, 5 de Febrero, 16 de Septiembre, Tacuba y 5 de Mayo, mientras otros llevaban antifaces y las clásicas máscaras de luchadores para festejar la noche mexicana.

Angélica González y su novio Alfredo de la Torre, quien llevaba un enorme bigote y barba negra, apartaban el mejor lugar para ver la presentación de los cantantes Mijares y Emmanuel, mientras una banda de estudiantes vestidos con uniformes independentistas tocaban con maestría los tambores y las trompetas.

“Paloma negra”, “Si nos dejan”, “Cien años”, “México lindo y querido”, “El rey”, “De qué manera te olvido” fueron algunas de las canciones que interpretaron Sandy Torres, Carina Ricco y Alicia Villarreal. La Sonora Dinamita fue la que empezó a poner el ambiente al ritmo.

Siete enormes pantallas iluminaban la Plaza de la Constitución. Omar Chaparro y Maribel Guardia animaban a la gente con el ¡Viva México!

Las pelucas tricolores, sombreros, gorras y coronas adornaban la cabeza de cientos de mexicanos, otros tenían la cara pintada con los colores patrios, unos más llevaban camisas verdes y rojas, mientras algunos portaban la playera de la Selección Mexicana de Futbol. Todos los integrantes de la familia Garduño Oliva portaban una playera negra adornada de un traje de mariachi.

En la plancha, donde caminaban botargas de Ignacio Allende, estatuas vivientes de Miguel Hidalgo, Morelos y de la corregidora Josefa Ortiz de Domínguez, algunos compraban globos en forma de cohetes y los lanzaban al aire para luego atraparlos.

Luis Santiago, vendedor ambulante que tenía su carro en las calles Izazaga y Pino Suárez, señaló que las ventas de banderas, bigotes y pestañas estaban muy bajas en relación al año pasado.

Balcones de algunas casonas lucían adornadas con banderas tricolores, como en la Plaza de San Miguel Arcángel.

Entre los asistentes al festejo se mezclaban franceses, estadunidenses, canadienses, brasileños y centroamericanos que bailaban y reían al ritmo de la cumbia y del mariachi de esta verbena popular de celebración del grito de independencia que se cumplía una vez más como ocurre cada 15 de septiembre.

Fuente: NTX