Francisco Garfias

El diputado Ernesto Ruffo no está contento con lo que ocurre en el PAN. En explosiva plática nos dice: “No reconozco la presidencia de Marko Cortés”.

Y es que el exgobernador de Baja California asevera que el actual jefe nacional del PAN llegó al cargo vía acuerdos con los gobernadores del partido; recolección de firmas de apoyo; y manoseos del proceso interno que nada tienen que ver con el voto libre y secreto.

“No utilizaron el padrón. Lo digo porque yo fui el que actualizó ese padrón”, subraya.

Hablamos con el exgobernador de Baja California en el salón de sesiones de la Cámara de Diputados en los momentos en los que se discutía la polémica Ley Nacional de Extinción de Dominio.

Quería decir cosas y se notaba. Ya encarrerado, invitó a los panistas a celebrar un proceso interno nuevo donde las reglas y la operación sean transparentes.

Ruffo nos dijo que su tarea, hoy en día, es buscar cómo “reinstitucionalizar al PAN”.

Jura que temas como la escandalosa aprobación de la ampliación del mandato de Bonilla, aprobada por la mayoría panista en el Congreso de Baja California, “son fruto de acuerdos y pactos internos dentro de la vida institucional de Acción Nacional”.

La incongruencia de esa votación tiene que ver con el hecho de que el actual gobernador de la entidad, Francisco Vega de Lamadrid, “tiene cola y no quiere que se la pisen”, puntualiza.

De los nueve panistas que votaron a favor de regalar tres años de gobierno a Bonilla, seis son incondicionales del gobernador Vega, sostiene.

Ruffo, por cierto, elogió la postura de Cuauhtémoc Cárdenas, contra la prolongación de mandato en BC.

“El ingeniero es un hombre de izquierda, pero es institucional, respeta la ley y todo lo emanado de la Constitución. López Obrador, por el contrario, está desmantelando el sistema institucional mexicano”, subraya.

En la charla nos lleva al pasado. Revela que Jaime Bonilla lo fue a ver en 1983, cuando era presidente de la Coparmex en Ensenada, por órdenes del entonces gobernador Xicoténcatl Leyva. En aquel entonces ya se decía que Ruffo debía ser el candidato a gobernador. “Me invitó a que me pasara al PRI”, dijo.

Se quedó en su partido. Esa lealtad fue recompensada seis años después. En 1989, se convirtió en el primer gobernador panista en la historia del país.

“Cuando llego al gobierno me encuentro a los salones de las imprentas del gobierno llenos de propaganda de Bartlett. Leyva, el gobernador saliente, era bartletista. Quería que Manuel fuera candidato a la Presidencia de la República en el 88”, recuerda.

Xicoténcatl Leyva fue el que llevó a Bonilla con Bartlett. De allí viene el vínculo con Morena. En todos los eventos del gobernador electo ahí esta Xicoténcatl Leyva, sentado.

*El presidente López Obrador ha convertido en prioridad de su gobierno el compromiso de que haya internet para todos los mexicanos.

Por eso no se entiende que la SCT, a cargo de Javier Jiménez Espriú, haya suspendido unilateralmente el contrato de servicio de internet que otorgaba a la UNAM a través de la Red Nacional de Impulso a la Banda Ancha (Red NIBA).

Esta red daba servicio a 35 sedes y campus de esa universidad. Representaba el 54.24% de la capacidad de conexión de internet. No se extrañe si hay reacción de los estudiantes.

*Ni cómo ayudar al PRI. No respetan la convocatoria que ellos mismos aprobaron para el proceso de renovación de su dirigencia nacional.

Anoche nos enteramos de que Ivonne Ortega no asistirá hoy al encuentro programado con la Unidad Revolucionaria del partido, integrada por militares retirados y personalidades del tricolor.

¿Motivo? Alito Moreno y Lorena Piñón, los otros dos contendientes, ya se reunieron, sin Ortega, con la citada Unidad Revolucionaria.

Lo hicieron a pesar de que la Comisión de Procesos Internos de ese partido les mandó un oficio conminándolos a respetar el calendario establecido en la convocatoria para esta reunión.

“La cúpula nuevamente con sus mañas violó la convocatoria y sus reglas”, escribió Ortega en Twitter.