El Senado destinó 254 millones 823 mil pesos para obras de prevención y rehabilitación de sus instalaciones ubicadas en Paseo de la Reforma, con el fin de brindar seguridad y protección a trabajadores y legisladores que a diario desarrollan actividades ahí.

En un Reporte de obras se expone que desde la entrega del inmueble, hace nueve años, se detectaron problemas de goteras y filtraciones de agua en patio, hemiciclo, Torre de Comisiones y Pleno, así como falta de mantenimiento en los elevadores y sistemas contra incendios.

Las obras se realizan en el periodo de receso legislativo del segundo año de ejercicio de la LXIV Legislatura federal, que empezó el 12 de diciembre y concluirá el 31 de enero de 2020, para que cuando empiece el segundo periodo ordinario el 1 de febrero el edificio esté listo para impulsar y aprobar leyes que necesita el país.

En el documento, elaborado por la Secretaría General de Servicios Administrativos de la Cámara de Senadores, se detalla que los recursos que se están destinando a la realización de esas obras son producto de la política de austeridad definida y respaldada por todos los grupos parlamentarios.

El presupuesto autorizado para el ejercicio fiscal de 2019 fue de tres mil 940 millones de pesos, monto inferior en casi mil millones de pesos al de 2018; esta reducción es 24.4 por ciento menor en términos reales.

Esa reducción y diversas medidas de austeridad y eficiencia en el gasto, adoptadas por todos los grupos parlamentarios, generaron ahorros y economías; por ejemplo, en recursos humanos y en asignaciones a grupos parlamentarios.

Lo anterior permitió que ahora se invirtieran 254 millones 823 mil pesos en trabajos que no se habían realizado y que son indispensables para garantizar la protección civil, la seguridad de la personas y la operatividad del recinto legislativo.

En el inmueble de Paseo de la Reforma se realizan trabajos de infraestructura para garantizar la seguridad del personal que ahí labora cotidianamente, y conforme al Reporte de obra se da a conocer la situación del inmueble que se inauguró hace nueve años.

En el diagnóstico se pormenoriza sobre la situación arquitectónica y de operación funcional del edificio, donde se destaca que hay fallas desde que se recibió hace nueve años. Es más, antes de esta obra no se había realizado mantenimiento mayor.

Además “se detectaron sistemas y equipos obsoletos con alto costo en mantenimiento, por lo que la LXIV Legislatura consideró impostergable llevar a cabo las obras en virtud de que algunas de estas deficiencias de origen o por desgaste representaban un riesgo para la seguridad, la integridad física y la salud de las personas”, se precisa en el documento.

También se resalta que las obras serán en el equipo de extracción de aire, ya que desde que fue instalado no se conectó a los extractores por lo que el monóxido de carbono sólo se reciclaba, no se extraía.

Asimismo se instalan cuatro equipos difusores de aire acondicionado con el objeto de compensar su distribución en el Salón del Pleno.

Debido a que el desgaste en las alfombras había ocasionado ya accidentes y representaba un riesgo potencial en caso de emergencia de evacuación, se lleva a cabo el suministro y colocación de piso vinílico y alfombra modular.

Lo anterior consiste en el cambio de 20 mil 260 metros cuadrados en oficinas administrativas y sede, y la sustitución de mil 879 metros cuadrados de alfombra en el Pleno y el salón de la Permanente.

En general se instaló material para tráfico pesado, de última generación, repelente a la suciedad y de fácil mantenimiento. Y en detalle muchas obras en el Senado consistieron en: suministro y actualización tecnológica de las luminarias de los rieles del sistema de iluminación.

También se hizo la modernización de luminarias obsoletas que han concluido su periodo de vida útil y que por las fracturas que presentaban en sus componentes podían ocasionar un accidente en el recinto. En su reemplazo se instala tecnología tipo led de última generación que genera un considerable ahorro de energía.

Se hace la actualización biométrica del Sistema Parlamentario de Asistencia y Votación. Es decir se hace la sustitución de biométricos obsoletos que por haber concluido su vida útil representaban mayores gastos en su mantenimiento preventivo y correctivo.

En su lugar se instaló tecnología de punta que asegura una óptima operatividad en el sistema y aporta ahorro de energía.

Con relación a los elevadores, en la Legislatura pasada se contrató el Proyecto de Cálculo Estructural y Proyecto Ejecutivo, a fin de instalar y modernizar el sistema de elevadores, y el costo fue cubierto por esa Legislatura, y del mismo modo la Legislatura LXIII adquirió y pagó seis elevadores nuevos y siete para su modernización.

En la presente LXIV legislatura se construyen seis elevadores a base de estructura metálica y de canales y se modernizan siete cubos de elevadores; se realiza el reaprovechamiento de dos elevadores para modernizar dos cubos más.

También se realizó la contratación de los servicios de la empresa Shindler, para la instalación y puesta en marcha de los elevadores nuevos que son de esa marca.

Se consideró en estas obras el sistema contra incendio en Madrid 62 y Donceles 14, con el fin de garantizar la seguridad de las personas y de los bienes patrimoniales propiedad del Senado.

En este punto se adquirió un sistema integral contraincendios a base de tres agentes (agua, espuma humectante y agentes limpios), a fin de mitigar los impactos de un conato de incendio en los edificios de Madrid 62 y Donceles 14, que carecen de un sistema de mitigación y sólo cuentan con detección de humos, lo que implica un riesgo latente para la integridad de las personas.

Fuente: NTX