Francisco Garfias

El apoyo a la iniciativa “Un día sin nosotras” –el nueve de marzo– es casi universal. Y digo casi porque Andrés Manuel López Obrador descalificó los propósitos de ese movimiento, el cual, entre otras cosas, visibiliza el hartazgo frente a los feminicidios y la impunidad.

El Presidente lo ve como una conspiración de los “conservadores” en contra de gobiernos progresistas. Traducción: un embate de la derecha versus la Cuarta Transformación.

Van los términos de la descalificación formulados en la mañanera:

“Es claro que está la derecha metida. Así como hay mujeres por convicción y de manera libre protestan –y lo van a seguir haciendo–, así también hay oportunistas. Estoy viendo que hasta los partidos, por respeto no voy a decir qué partidos… La que quiera participar lo puede hacer. No va a haber represalia. Lo único es que se esté consciente del por qué de esta acción. Hay que tener cuidado porque el conservadurismo, la derecha es muy hipócrita… A veces promueven estos movimientos en contra de los movimientos progresistas. No olviden lo que hicieron con las cacerolas en Chile para preparar el golpe de Estado en contra de Salvador  Allende”.

 *No, señor Presidente. La ira de las mujeres nada tiene que ver con la herencia del neoliberalismo ni con lo que usted llama “hipócritas conservadores”. Mucho menos de la prensa fifí la cual, según usted, sirve a los intereses de los regímenes anteriores.

Ya es tiempo de que reconozca que en México algo anda mal. En las calles vemos mujeres que toman las calles, que pintan y rayan Palacio Nacional para protestar por los feminicidios. Vemos enfermos de Sida que vandalizan el IMSS por el desabasto de medicinas que padecen.

Vemos mujeres enfermas de cáncer de mama que protestan en el Zócalo por la desaparición obligada de la Fundación de Cáncer de Mama (Fucam), la cual las atiende gratuitamente. Desaparece porque no pudo concretar un convenio con el Insabi para financiar los tratamientos.

Vemos a padres de niños con cáncer que desde hace muchos meses se manifiestan, un día sí y el otro también, por idénticos motivos: les dicen que el desabasto está solucionado y nomás no.

El Padre Nuestro de cada día son las masacres en territorios controlados por el narco, convoyes llenos de delincuentes fuertemente armados que se pasean como si nada. Bodas estilo El Padrino que se publicitan sin que haya reacción del gobierno. Son estampas de la 4T.

 *A la iniciativa #ElNueveNingunaSeMueve se han sumado la UNAM, La Corte, El Congreso, Grupo Imagen, gobernadores, alcaldes…

La mismísima Beatriz Gutiérrez, esposa del primer mandatario, apoyó con entusiasmo la iniciativa al darse a conocer, aunque luego dio marcha atrás y se pronunció en contra del #ParoNacional de mujeres anunciado para el lunes nueve de marzo.

¿Es la derecha? ¿Son los conservadores hipócritas? ¿La prensa fifí? ¿O será la violencia que enluta los hogares y nos tiene hasta la madre, la impunidad prevaleciente, la inseguridad que nos hace andar a las vivas?

Y eso sin contar con el desempleo a la alza, la falta de inversiones que derivan en el nulo crecimiento; la caída sostenida de la industria automotriz; de la construcción –muchos días sin albañiles–; de la producción industrial…

 * En el extranjero están muy atentos a lo que ocurre en México. La noticia de los asesinatos de Ingrid y Fátima dieron la vuelta al mundo. Firmas consultoras que sirven a inversionistas, como el Grupo Eurasia, también siguen las protesta. El último destaca que los feminicidios, en enero del 2020, se mantuvieron al mismo nivel que el año pasado (72 y 71, respectivamente). Da cuenta de que la violencia contra las mujeres ha provocado protestas callejeras a las que el gobierno no ha respondido adecuadamente.

“El gobierno carece de una estrategia integral para hacer frente al aumento de la violencia, por lo que es poco probable que la situación mejore. Por ahora, esto no ha afectado la popularidad del presidente López Obrador, pero como la principal preocupación para la población, la inseguridad podría convertirse en una fuente importante de descontento”, puntualiza Eurasia.

Publicado en Excelsior