El gobierno federal dijo a los gobernadores que será flexible y no impondrá criterios en el semáforo sanitario frente a Covid-19.

Encabezados por los secretarios de Salud y de Gobernación, los funcionarios analizan esta mañana con los mandatarios eventuales cambios al semáforo preventivo frente a Covid-19, y la posibilidad de ampliar la lista de actividades esenciales permitidas.

En la apertura, la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, advirtió que el camino frente a la pandemia aún es largo, y manifestó la voluntad del gobierno federal de ser “flexible” frente a las necesidades de cada entidad.

“No se trata de imponer desde la Federación un semáforo único ni mucho menos, sino de proponer y generar sinergias entre todos para salir adelante”, expresó.

Comentó que hay algunos estados en los que es posible retomar, con mucha precaución, algunas actividades económicas y de población y sumar algunas actividades a la lista de esenciales.

Sin embargo, subrayó que el camino frente a la pandemia es largo, no sólo en el país sino en el mundo.

Reconoció que el gobierno federal sabe de las dificultades generales y particulares por las que están atravesando las entidades por lo cual muestra flexibilidad.

“Entendemos también que cada entidad enfrenta sus propias problemáticas y, en este sentido, estas reuniones, deben servir para poder hacerlas visibles, pues podrían afectar la implementación de una estrategia que, si bien tiene el objetivo de ser nacional, se flexibiliza ante lo local para hacerlo funcional”.

Esta situación inédita nos ha puesto frente a un reto sanitario, económico y social, de ahí la importancia, subrayó Sánchez Cordero, de privilegiar el consenso por encima de cualquier otra situación.

“Estamos conscientes que la conflictividad que tenemos en un sistema de competencias tan imbricado nos obliga a buscar soluciones políticas y de coordinación, todos juntos, privilegiando el consenso por encima de cualquier situación para pensar en mecanismos para resolver los problemas”, señaló.

A través de videoconferencia, los mandatarios estatales expondrán sus razones para permanecer en la categoría actual o pasar a la siguiente que significa una mayor actividad económica y social.

Por parte del gobierno federal participa también Hugo López-Gatell, subsecretario de Prevención y Promoción de la Salud, así como los titulares de los principales institutos nacionales de Salud.

Tomarán la palabra además los secretarios de Turismo, Economía y Del Trabajo.

Por parte de los mandatarios, abrirá la sesión el presidente de la Conferencia Nacional de Gobernadores, Carlos Mendoza, gobernador de Baja California Sur.

En la sesión anterior, los funcionarios de la Secretaría de Salud explicaron los cuatro elementos que se deben considerar para un cambio en el color del semáforo.

Este parámetro incluye el número de contagios y casos sospechosos a Covid-19, y la disponibilidad hospitalaria para su atención.

Actualmente, la mitad del país se encuentra en color rojo, de riesgo máximo frente al coronavirus, y el resto en naranja, que supone una gradual reactivación, con los protocolos sanitarios establecidos.

Fuente: La Jornada