La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) celebró que el gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador se haya adherido a la iniciativa del sector privado para mejorar el sistema pensionario del país.

A través de su cuenta de Twitter, Gustavo de Hoyos Walther, presidente de ese organismo de la incitativa privada, expresó que el Sistema de Ahorro para el Retiro (SAR) “debe garantizar que toda persona que en su vida tenga una actividad económica lícita, goce de una pensión digna al momento de su retiro”.

En otro mensaje publicado en la cuenta de la agrupación, mencionó que desde 2019 la Coparmex ha postulado la necesidad de una reforma pensionaria que garantice una pensión digna para los trabajadores.

“Celebramos que el diálogo de las organizaciones de trabajadores y empleadores, haya derivado en una propuesta que apoye el gobierno de México”, apuntó.

De acuerdo con la propuesta presentada en Palacio Nacional, se “atacan” las principales debilidades del SAR, como reducir las semanas de cotización de mil 250 a 750, así como aumentar el nivel de ahorro obligatorio 6.5 a 15 por ciento, lo cual será de forma gradual en un periodo de ocho años.

De acuerdo con la iniciativa, los cambios serán absorbidos por los patrones de forma gradual y no implicará un costo fiscal adicional.

Otro de los cambios que destaca es que buscan considerar a los trabajadores independientes o freelance con afore, además de dar flexibilidad a las personas que salen del mercado laboral por el cuidado de sus hijos recién nacidos.

Desde febrero pasado, cuando el Consejo Coordinador Empresarial (CCE) anunció el decálogo de Dimensión Social para las empresas se adelantó que la iniciativa privada tenía un plan para reformar el SAR.

Sin embargo, hasta finales de junio pasado el secretario de Hacienda y Crédito Público, Arturo Herrera Gutiérrez, adelantó que en breve se daría a conocer dicha inciativa, misma que estaban elaborando “con mucha discreción” .

Esta es la primera iniciativa que presenta en conjunto la actual administración con la iniciativa privada en varios meses, pues el sector privado intentó entregar una serie de medidas contracíclicas, que fueron remitidos a la Secretaría de Economía y los mismos empresarios aceptaron que existía un distanciamiento con el mandatario mexicano, pero no una ruptura.

Fuente: La Jornada