En un esfuerzo por fortalecer la economía regional y posicionar al Estado de México como un actor relevante en el turismo de negocios, el gobierno estatal ha dado un paso significativo al otorgar el distintivo “Destino de Reuniones” a cinco municipios que destacan por su capacidad para albergar eventos de gran escala. Se trata de Toluca, Ixtapan de la Sal, Naucalpan, Atizapán de Zaragoza y Tlalnepantla, demarcaciones que cumplen con estándares clave en infraestructura, conectividad y servicios especializados.

La iniciativa, impulsada por la Secretaría de Cultura y Turismo del Estado de México, busca consolidar una estrategia integral para atraer congresos, convenciones, exposiciones y ferias tanto nacionales como internacionales. Este tipo de turismo, conocido como turismo de reuniones, ha demostrado ser uno de los más rentables debido a su capacidad de generar una derrama económica significativa en sectores como la hotelería, el transporte, la gastronomía y el comercio local.

De acuerdo con autoridades estatales, el reconocimiento no es meramente simbólico. Obtener el distintivo implica cumplir con criterios rigurosos que garantizan la capacidad de cada municipio para atender eventos de alta demanda. Entre estos requisitos se encuentran la disponibilidad de recintos adecuados, infraestructura hotelera suficiente, accesibilidad terrestre y aérea, así como servicios complementarios de calidad.

El proceso para otorgar este distintivo inició en junio de 2025, cuando se lanzó la convocatoria dirigida a los municipios mexiquenses interesados en posicionarse dentro de este segmento turístico. Más de 15 localidades participaron en la evaluación, pero solo cinco lograron cumplir con los estándares establecidos, lo que evidencia el nivel de exigencia y competitividad del programa.

Uno de los factores clave que ha favorecido al Estado de México es su ubicación estratégica en el centro del país, así como su conectividad. La entidad cuenta con dos aeropuertos internacionales y una extensa red carretera que facilita el traslado de visitantes nacionales e internacionales. Esta ventaja logística resulta determinante para la organización de eventos de gran escala, donde la movilidad y el acceso son factores críticos.

En el caso de Toluca, capital del estado, su infraestructura urbana y su cercanía con la Ciudad de México la convierten en un punto neurálgico para el turismo de negocios. Por su parte, Ixtapan de la Sal aporta un atractivo adicional al combinar el turismo de reuniones con el turismo de bienestar, gracias a sus reconocidos servicios termales y hotelería de alto nivel.

Municipios como Naucalpan, Atizapán de Zaragoza y Tlalnepantla destacan por su vocación industrial y empresarial, lo que los posiciona como sedes ideales para convenciones corporativas, exposiciones comerciales y encuentros de negocios. Además, su integración con la zona metropolitana del Valle de México amplía las posibilidades de conectividad y servicios.

El impacto de esta estrategia no se limita al ámbito turístico. La llegada de eventos genera empleo directo e indirecto, desde la organización logística hasta la prestación de servicios, beneficiando a miles de familias mexiquenses. Asimismo, impulsa la promoción de la entidad a nivel nacional e internacional, fortaleciendo su imagen como un destino competitivo.