Aunque aún no se han presentado quejas o denuncias en materia laboral, el gobierno federal y el sector privado crearon una herramienta de autodiagnóstico que servirá como una “vacuna” preventiva en caso de un conflicto de esa naturaleza derivado de la entrada en vigor del Tratado México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

Durante una webinar, Carlos Salazar Lomelín, presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), aseguró que el instrumento fue construido en coordinación con la Secretaría de Economía (SE), así como con la colaboración de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social (STPS) con el fin de que las propias empresas identifiquen un posible riesgo de denuncia en Estados Unidos que pueda frenar su actividad exportadora.

“Esta herramienta de autodiagnóstico nos ofrece una suerte de ‘vacuna’; una vacuna que nos puede servir como guía para enfrentar consecuencias indeseadas en nuestra relación con Estados Unidos”, aseguró Graciela Márquez Colin, titular de la SE.

“Queremos que esa relación camine hacia una mayor integración productiva en la construcción de una América del Norte cada vez más fuerte, mas competitiva”, agregó.

La herramienta de autoevaluación está dirigida a micro, pequeñas y medianas empresas que tengan relación comercial con Estados Unidos y quieran conocer su nivel de cumplimiento de la normativa en materia laboral que impone el T-MEC, es decir, si en su operación se están respetando los derechos de los trabajadores en materia de libertad sindical y de contratación colectiva, y así además corroborar que se está cumpliendo con la reforma laboral que entró en vigor el 2 de mayo del año pasado.

De acuerdo con los empresarios, se trata de un cuestionario de más de 50 preguntas que estarán disponibles de forma gratuita en la página electrónica ccetmec.mx, aunque destacaron que no se trata de una certificación que pueda evitar una demanda o queja laboral en Estados Unidos.

Luisa María Alcalde, titular de la STPS, comentó que el cuestionario facilita el cumplimento y reconoce cuales áreas se deben reforzar, pero también permite reducir los riesgos de que se concreten las posibles demandas o quejas.

Reiteró que la implementación de la reforma laboral en su primera etapa estará lista para el 1 de noviembre próximo cuando inicien las operaciones de los centros de conciliación local y las oficinas de los centros de registros laboral en ocho entidades federativas, mientras que la segunda fase estará lista en mayo, todo con el fin de concluir en el año 2022.

Fuente: La Jornada