La Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada (Seido) nuevamente puso a disposición de un juez federal a José Ángel Casarrubias Salgado, El Mochomo, uno de los líderes del Cártel Guerreros Unidos e involucrado en la desparición de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

Luego de que a principios de julio pasado fue puesto en arraigo domiciliario, la Fiscalía General de la República (FGR) le imputó la comisión de delincuencia organizada y lo recluyó nuevamente en el Centro Federal de Readaptación Social (Cefereso) número 1, Altiplano, que se localiza en Almoloya de Juárez, en el Estado de México.

Funcionarios judiciales confirmaron que El Mochomo y uno de sus abogados fueron puestos a disposición de un juez federal para ser procesados por el delito de delincuencia organizada.

El litigante imputado —del cual no se dio a conocer su identidad—, fue señalado como el abogado que en junio de este año intervino ante funcionarios del juzgado segundo de distrito en materia penal con sede en Toluca, para que beneficiaran a José Ángel Casarrubias y se le concediera la libertad, al desechar pruebas aportadas por el Ministerio Público que acreditaban su liderazgo en el Cártel de Guerreros Unidos y su participación el tráfico de drogas.

El litigante —en acuerdo con la madre de José Ángel Casarrubias— habría entregado dos millones de dólares a tres funcionarios judiciales para que se desecharan las pruebas y se dictara auto de libertad al integrante de Guerreros Unidos por una acusación de 2014, lo cual ocurrió y por ello se la FGR lo detuvo nuevamente al abandonar el Cefereso número 1, Altiplano.

Ayer, la Seido envió del Centro de Arraigo al Cefereso a El Mochomo, mientras elementos de la Policía Federal Ministerial detuvieron y también trasladaron a prisión federal al litigante, ambos, acusados de delincuencia organizada.

Fuente: La Jornada