Los Centros Integradores de Desarrollo (CID) han experimentado problemas de seguridad, reconoció Gabriel García Hernández, coordinador general de Programas para el Desarrollo.

En la conferencia de Programas del Bienestar en Palacio Nacional, el funcionario detalló que han ocurrido tres tipos de eventos, en operativos de pago, cuando han hecho entregas casa por casa, y cuando los recursos se han depositado en la comunidad.

“Sí hemos tenido problemas de seguridad, particularmente en el estado de Veracruz, al principio hemos tenido una situación especial. Llegan ahí cuando hay alguna presencia en cuanto a los programas y sí ha habido presiones de grupos con actividades delictivas”.

Calificó esos eventos con “sustos”, pero precisó que como “afortunadamente hay una política muy clara de que simplemente se está atendiendo a la gente más desprotegida, pero han sido muy pocas las incidencias”.

Destacó que “hemos tenido la protección de la propia población” y que esos casos se informan al gabinete de seguridad.

“Son tres tipos de eventos, de los 27 millones de beneficiarios debe de haber alrededor de cuatro millones que no tienen acceso aún al manejo de cuentas bancarias, entonces los pagos se siguen realizando en estos puntos a través de operativos de pago en compañía de la Guardia Nacional.

“Cuando se hacen estos operativos de pago es como un principal foco porque van cargando efectivo. Esto son los asaltos que hemos vivido, pero se han disminuido muchísimo a partir del acompañamiento de la Guardia Nacional, sobre todo ahora en la crisis del COVID”.

Detalló que también se han dado incidentes de seguridad cuando se hacen llegar los apoyos a adultos mayores y personas con discapacidad. “No se puede que vayan al punto, les tienen que llevar su sobrecito a la casa por razones de seguridad no solo de salud, sino la otra seguridad para que no anden expuestos con el dinero caminando las personas, están muy vulnerables, entonces se les lleva el dinero a su casa en compañía de la Guardia Nacional”.

Expuso que ese proceso a veces “es de observancia de alguna persona que tiene alguna conducta antisocial, y pues es el día a día de los asaltos”.

Los otros incidentes han ocurrido “en zonas difíciles como Tierra Caliente (Michoacán, estado de México y Guerrero), cuando se “entrega el presupuesto a tesoreras”, y en ocasiones ha habido presión de algún “grupo o malandrín” que les presione, porque sabe que tienen el recurso.

Subrayó que una “fortuna de la vida comunitaria es que la comunidad se cuida a sí misma y muchos delincuentes le piensan un poquito no se meten con el dinero de la gente y del pueblo” porque ahí tienen a sus parientes.

Fuente: La jornada