El Juzgado Séptimo de Distrito en Materia Administrativa en Ciudad de México le negó la suspensión definitiva a Eduardo Pequeño García, ex jefe Antidrogas de la Policía Federal, contra el congelamiento de sus cuentas bancarias por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), organismo de la Secretaría de Hacienda que lo investiga por el posible delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita.  

A finales de julio, la UIF procedió con la solicitud del bloqueo de cuentas luego de que se diera a conocer una acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos en su contra suya de Luis Cárdenas Palomino, ex titular de la Agencia Federal de Investigaciones (AFI), por supuestos nexos con el crimen organizado. 

Hace una semana, el Cuarto Tribunal Colegiado en Materia Administrativa, ratificó el fallo del juez federal, quien rechazó otorgar una suspensión provisional para levantar el congelamiento, ya que por unanimidad, los magistrados declararon infundado el recurso de queja que interpuso Pequeño García, hombre cercano a Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública, ya que no acreditó ser titular de las cuentas bancarias.  

Agregaron que de concederse la medida cautelar, se contravendrían disposiciones de orden público y se causaría perjuicio al interés social.  

A principios de septiembre, la UIF informó que recibió la notificación del Juzgado Séptimo de Distrito en materia administrativa, donde se le negaba la suspensión provisional a Ramón Pequeño. 

Aunque en ese entonces la UIF lo identificó como Ramón “N”, y señaló que estaba relacionado con Genaro García “N” (Genaro García Luna, ex secretario de Seguridad Pública capturado el pasado 9 de diciembre en Texas, Estados Unidos), dejando subsistente el bloqueo de cuentas realizado por la UIF, encabezada por Santiago Nieto.

Pequeño García y Cárdenas Palomino fueron señalados formalmente ante cortes estadunidenses por haber participado en la red de protección que el ex titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP), Genaro García Luna, operó para favorecer al Cártel de Sinaloa, de Joaquín, el Chapo, Guzmán Loera.

Cárdenas Palomino es investigado en México por su posible colaboración en el desvío de más de 2 mil millones de pesos del presupuesto de la Secretaría de Gobernación (Segob), hacia empresas propiedad de García Luna, según señaló en diciembre pasado la UIF.

Por su parte, Pequeño García estuvo ligado a García Luna desde que encabezó el Centro de Investigación y Seguridad Nacional (Cisen), organismo hoy desaparecido que se utilizó para el espionaje político.

Pequeño García tuvo que dejar la División Antidrogas en julio de 2015, luego de que tres de sus subordinados fueron implicados en una de las fugas de Joaquín, el Chapo, Guzmán, del penal federal de Almoloya de Juárez, Estado de México.

Fuente: La jornada