Francisco Garfias

La Suprema Corte se juega hoy su prestigio de poder autónomo. Es su “Día D”. A las 11:30 horas iniciará la sesión que debatirá la solicitud de consulta para enjuiciar a cinco expresidentes que hizo AMLO.

La consulta lleva el supuesto apoyo de dos millones de mexicanos que dieron su firma, cifra que nunca se verificó en forma independiente.

Hasta donde sabemos hay división entre los 11 ministros, pero también que se perfila la posibilidad de que se ajuste la pregunta que envió el Presidente.

Hay quien especula, incluso, que una  vez ajustada esa pregunta, la votación será seis a cinco a favor de la consulta. Nos dicen que hay presión a los ministros que no se unen a la solicitud del Presidente.

La pregunta que propuso López Obrador es la siguiente:

¿Está de acuerdo o no con que las autoridades competentes, con apego a las leyes y procedimientos aplicables, investiguen, y en su caso sancionen, la presunta comisión de delitos por parte de los expresidentes antes, durante y después de sus respectivas gestiones?”.

El proyecto que se votará lo elaboró Luis María Aguilar. El ministro decano propone declarar inconstitucional la consulta.

Argumenta: “Hay una restricción de los derechos humanos de las mexicanas y mexicanos y una afectación a las garantías para su protección.”

No le gustó a AMLO. En la mañanera de ayer puso bajo presión a los ministros. Dijo que si no aprueban la consulta “yo me deslindo y que cada quien asuma su responsabilidad”.

No sólo eso. Anticipó que enviaría al Congreso una iniciativa para modificar el artículo 35 de la Constitución, a fin de que la democracia participativa no sea “letra muerta”.

 *El texto se llama “no nos politicen”. Lo firman científicos, investigadores, artistas, juristas y periodistas.

Es un llamado a los legisladores para que detengan la eliminación de 109 fideicomisos que exige el presidente López Obrador para disponer libremente de 68 mil millones de pesos en año electoral.

Los firmantes advierten que con la desaparición de los fideicomisos quedan a merced de los políticos la ciencia y tecnología, el cine y cultura, la reparación a víctimas, la protección de defensores de derechos humanos y periodistas.

Lilly Téllez les dio voz en el Senado, a pesar de las ruidosas protestas de Morena para que no lo hiciera.

Leyó: “Los fideicomisos públicos son un vehículo legal que sirve principalmente para tres cosas:

1.- Separar el financiamiento público y privado de los ciclos políticos.

2.- Transparentar el gasto en estas áreas conforme a reglas fijas, evitando la discrecionalidad del Poder Ejecutivo.

3.- Hacer más eficiente la operación, porque evitan la burocracia de las dependencias oficiales y permiten diseñar y fiscalizar adecuadamente proyectos de mediano y largo plazo.

Los firmantes subrayan que poner el dinero en fideicomisos evita que sea sujeto de negociaciones políticas y jaloneos que año con año se hacen en la Cámara de Diputados, con motivo del Presupuesto.

“Gracias a eso, podemos planear con certeza proyectos multianuales como los que requiere la investigación científica y la gestión cultural”, puntualizan.

Suscriben Javier Sicilia, poeta; José Ramón Cossío, exministro de la SCJN; Sergio Aguayo, activista y articulista; Sergio López Ayllón, director del CIDE; Soledad Loaeza,  catedrática; Daniel Giménez Cacho, actor; Yuriria Sierra, conductora, y 150 firmas más.

 *Nos enteramos que hay más de 20 comunicaciones de académicos, instituciones educativas, de cultura, deportistas y alcaldes que han mandado escritos a San Lázaro para pedir que no se apruebe la propuesta.

Los coordinadores del PAN, PRI, MC, PRD en la Cámara de Diputados exigen que se reponga el proceso, con el alegato de que la Comisión de Presupuesto no lo completó y “no hay dictamen”.

La iniciativa se aprobó en comisiones, en lo general, pero no los artículos reservados. La oposición abandonó la reunión y ya no se discutieron.

Si Morena les da albazo en la sesión de hoy, los opositores recurrirán a acciones jurídicas, advirtieron.

 *Al secretario de Salud, Jorge Alcocer, no le quedaron ganas de volver al Senado. Martha  Márquez, del PAN, le dio la bienvenida:

“Les presento a su secretario de Salud. Él es Jorge Alcocer. No lo conocen porque estamos en pandemia. Ha permitido que Hugo López-Gatell, un payaso mentiroso, se preste al juego del Presidente…”.

“Ha sido uno de los secretarios más grises de la administración. ¿Dónde ha estado estos dos años? Renuncie, por el bien de la 4T, por el bien de los niños con cáncer…”.

Y eso es sólo un botón de muestra.

Publicado en Excelsior